Tres ejemplos de arquitectura Cloud para un proyecto web

En este artículo, analizamos tres ejemplos distintos de arquitectura de Servidores Cloud para proyectos web. Son ejemplos sencillos y muy útiles que nos pueden servir para desplegar distintos tipos de aplicaciones y proyectos. ¡Y con todas las ventajas del Cloud Computing en la gestión de Servidores: flexibilidad, pago por uso, redimensionamiento en caliente, alto rendimiento…!

Un único Servidor Cloud

La primera propuesta es la más sencilla. En un único Servidor Cloud podemos tener todos los servicios IT que hacen falta para un sitio o aplicación web: servidor web, servidor de base de datos, así como otras necesidades que se pueda tener.
Esta arquitectura es muy común en sitios de todo tipo, desde blogs hasta comercio electrónico. Es sencilla de configurar, puesto que todo lo que tenemos que hacer es crear un único servidor e instalar todos los programas que se necesitan para hacer funcionar el sitio web.

Dependiendo de las características del servidor y del software que se pretenda instalar para hacer funcionar el sitio o aplicación web, podrá atender a un número de clientes conectados. Obviamente, cuanto mayor es la máquina, más clientes puede atender. Como los Servidores Cloud pueden crecer todo lo que se necesite con el tiempo, simplemente asignando más recursos a la máquina virtual, es una opción que nos permite más escalabilidad que tener el mismo escenario en un Servidor Dedicado.

El problema es que, si el tráfico es muy intenso y la aplicación muy compleja, un solo servidor puede verse saturado. Incluso si aumentamos las características de la máquina, llegará un momento que el servidor no sea capaz de atender a un número siempre creciente de clientes.

La base de datos, por separado

En este segundo escenario tenemos mayores prestaciones, manteniendo una configuración muy sencilla. Se trata de montar dos máquinas independientes, colocando en una el servidor web y el gestor de base de datos en la otra.

Continúa siendo una opción escalable, gracias a la posibilidad de aumentar las características del servidor bajo demanda. Pero, además, ahora los servidores serán capaces de atender a más personas, simplemente porque el rango de tareas que se le va a asignar a cada uno es menor.

La configuración de una base de datos en un servidor externo es algo muy habitual, ya que nos permite especializar a ambos servidores para determinadas tareas y porque desde la aplicación web definir la conexión con base de datos a través de otro servidor es algo inmediato. Migrar por tanto de la solución monolítica anterior a esta arquitectura es cuestión de minutos en un entorno Cloud. Además, gracias a las opciones de Cloudbuilder Next de Arsys es muy sencillo reducir el tiempo de latencia entre la conexión de base de datos, utilizando sistemas como las redes privadas.

Balanceado

La tercera solución Cloud sería la del balanceo de carga. Esta situación nos permite tener un grupo de servidores o clúster que atiende las peticiones de manera balanceada. Al tener los servidores atendiendo «por turnos», es posible dar servicio a un número grande o gigante de usuarios.

En este tipo de configuraciones lo común es situar en un volumen de Almacenamiento Compartido la parte de la base de datos, que sería común a todos los servidores web distribuidos en el balanceador. Por tanto, tendríamos dos o más Servidores Cloud bajo el balanceador y el volumen de Almacenamiento Compartido para alojar la base de datos a la que se conectan todas las máquinas Cloud balanceadas.

Esta arquitectura tiene un desempeño enorme y es la que, con variantes, usan los sitios web más visitados de Internet. Poder asignar nuevos servidores al balanceador cuando se desee permite además crecer cuanto se desee en capacidad de tráfico.

Sobre un modelo tradicional de arquitectura IT, la desventaja de esta configuración se encontraba en la propia dificultad de la puesta en producción del balanceo y su gestión o monitorización…  Pero los usuarios de Cloudbuilder Next de Arsys no se tienen que preocuparse lo más mínimo: montar un balanceador es cuestión de minutos y unos clics, como hemos podido apreciar en nuestros anteriores posts sobre el balanceo de carga.