Los nuevos Centros de Datos: Tendencias 2020

2020 seguirá la tendencia iniciada el año anterior en cuanto a la adopción del Cloud por parte de empresas y organizaciones. La Transformación Digital se extenderá a todos los sectores y, con la creciente oferta de Servicios en la Nube, las oportunidades serán cada vez mayores para todos. Y con el cambio global que se ha producido en el último mes, se prevé que este sector va a continuar creciendo, debido a que su demanda es cada vez mayor, debido a las actuales necesidades de digitalización de las empresas.

En 2019 asistimos a la explosión global de los datos. Las nuevas tecnologías como 5G, las soluciones de Inteligencia Artificial y un Internet de las Cosas (IoT) cada vez más establecido son, en gran parte, las culpables de que la cantidad de datos generados diariamente en todo el mundo haya crecido de manera exponencial. Esto, además, no ha hecho más que comenzar, puesto que será a lo largo del año o quizás se retrase a 2021, cuando el 5G se «lance» al mercado con todas las de la ley: de momento, tan solo estamos ante un escenario de pruebas comerciales en lugares puntuales.

Esto significa que el crecimiento en cuanto a datos seguirá siendo tremendo con cada año que pase, y las infraestructuras han de adaptarse y estar preparadas para soportar esas cargas. Hablamos de mayor capacidad de procesamiento y análisis, de mejor respuesta, de más capacidad de almacenamiento y de mayor inteligencia.

Por todo ello, no nos debería sorprender que las líneas maestras de 2020 se enfoquen en Centros de Datos con cada vez más servidores, cada vez más grandes y que cuenten con sistemas más avanzados para la gestión de la eficiencia energética, entre otros temas importantes.

Tendencias en Centros de Datos para este 2020

Edge Computing

Bajo esas premisas de crecimiento masivo de datos en todo el mundo, los Centros de Datos han de estar más que preparados. Esto significa no solo disponer de más servidores, sino disponerlos estratégicamente cerca de donde se generan los datos, algo que ya discutimos en anteriores artículos cuando describíamos Edge Computing.

Precisamente, este Edge Computing es una de las tendencias clave para este año en el que seguirá creciendo la infraestructura inteligente (IoT). La computación perimetral será clave para absorber gran cantidad de datos que no han de ser enviados a los servidores en la Nube. No solo servirán como filtro ante datos duplicados o redundantes, sino que los dispositivos perimetrales en la red servirán como pequeños centros de procesamiento para multitud de pequeñas tareas y casos de uso.

2020 debería ser el año del despegue definitivo de esta tecnología, de manera que gran parte del procesamiento de datos, así como su control y almacenamiento, se deberá llevar a cabo en las proximidades de los usuarios. Con ello, se obtendrán elevadas velocidades de respuesta en muchos casos, se reducirán los costes asociados al transporte de datos y la complejidad en los Centros de Datos crecerá, pero quitando esa carga de la que se encarga el «Edge».

La Nube crecerá en 2020

Como ya avanzamos, la Transformación Digital seguirá su camino este año y, con ella, vendrán nuevas necesidades en más empresas y sectores. Estas necesidades se convertirán en la adopción de más servicios en la Nube que, a su vez, exigirán más recursos físicos y lógicos. En cuestiones de servicios, los que mayor crecimiento experimentarán en 2020 son los modelos IaaS y PaaS, pero el aumento de contrataciones de servicios diversos será también muy notable.

Centros de Datos más grandes para soportar la carga creciente

Hace un año, Synergy Research Group predecía que se construirían 132 nuevos Centros de Datos a gran escala en todo el mundo, que se sumarían a los 430 existentes a finales de 2018. Esta tendencia no cesará, debido a que cada vez habrá más demanda por cuestiones de almacenamiento, capacidad de procesamiento y disponibilidad.

Esto exigirá, a cambio, mano de obra especializada. De hecho, se cree que en 2020 la escasez de personal cualificado llegará a un punto crítico en términos de construcción y operación de Centros de Datos. Es cierto que las soluciones de aprendizaje automático contribuirán a aliviar el problema, y no se necesitará tanto personal para la operación de Centros de Datos, pero la construcción de las instalaciones es otro tema.

Si no disponemos de profesionales cualificados para construir y renovar las instalaciones para satisfacer la demanda, podemos llegar a enfrentarnos a la escasez de espacio de almacenamiento y procesamiento.

Serverless Computing

Como ya sabemos, Serverless Computing se refiere a un modelo de ejecución de Computación en la Nube en el que el proveedor ejecuta el servidor y administra de manera dinámica la asignación de recursos de la máquina. Sus ventajas: contribuye a simplificar el proceso de despliegue de código en producción, el aumento de la productividad de los programadores y menores costes de desarrollo.

La eficiencia energética, clave en 2020

Todo lo expuesto hasta ahora (crecimiento de la Nube, ampliación y aumento de la complejidad de los Centros de Datos…) se traduce en mayor procesamiento, más espacio de almacenamiento y más consumo de energía. Se necesita más energía no solo para mantener en funcionamiento la infraestructura, sino también para los sistemas de refrigeración en los datacenters.

Por si fuera poco, el auge de la Inteligencia Artificial y el Machine Learning implica el aumento de la exigencia de computación y la necesidad de contar con nuevas y mejores soluciones para optimizar la eficiencia energética, reduciendo el impacto del sector en las emisiones contaminantes y, por tanto, en el Cambio Climático.