¿Cómo se desmantela un Centro de Datos?

Cuando una empresa emprende su Transformación Digital se enfrenta a múltiples retos tecnológicos y de procesos. También ha de sufrir cambios en la cultura de la empresa, de manera que la Transformación Digital sea realmente efectiva entre los empleados y colaboradores, más allá de una simple actualización tecnológica.

Una de las necesidades que se generan en estos escenarios de digitalización es la de decidir qué hacer con la infraestructura «anticuada» cuando se adoptan nuevos sistemas, como es el caso de los Centros de Datos en los escenarios de migración (total o parcial) al Cloud.

Cuando una empresa acomete la migración al Cloud ha de tener en cuenta muchas cosas a nivel interno: se deben tomar decisiones en todos los niveles de la organización. Además, han de tenerse muy claras las razones para llevar el negocio a la Nube, y estas razones deben «casar» con los objetivos de negocio y llevar a la empresa a un escenario rentable. Normalmente, el ahorro de costes de infraestructura cuando una empresa apuesta por la Nube es el indicador principal que se tiene en consideración. Como ya avanzamos en otro artículo, no es necesario adquirir infraestructura, ni disponer de espacio físico ni de sistemas de refrigeración… El Cloud es la solución adecuada para empresas que inician la transformación digital y lo hacen de manera incremental.

Desmantelamiento del Centro de Datos

Cuando se hace efectiva la transformación digital y pasamos datos y servicios a la Nube, el Centro de Datos debe ser desmantelado con seguridad y siguiendo ciertas normas y pasos de obligado cumplimiento. Nunca es tan sencillo como pasar los datos y apagar los sistemas. A continuación, veremos qué tener en cuenta para que toda la operación salga a pedir de boca.

No es necesario que hablemos de desmantelar un Centro de Datos de enormes proporciones, sino que cualquier empresa que se plantee dejar los sistemas on-premise en favor del Cloud puede verse ante una situación así. En este artículo veremos de manera genérica qué fases y requisitos se plantean ante una situación así.

Inventario de activos

¿Qué equipos tiene la empresa? ¿Qué aplicaciones se utilizan y en qué dispositivos están? Y los datos, ¿qué datos se mantienen y dónde se alojan? El primer paso necesario, imprescindible, diremos, es saber exactamente qué posee la empresa y cómo está distribuido. Sin saber eso, no es posible plantarse una migración ordenada.

Esa información debe estar presente en una base de datos de la gestión de configuración (CMDB, por sus siglas en inglés), que no deja de ser un repositorio de información donde se relacionan todos los componentes de un sistema de información, ya sean hardware, software, documentación, o cualquier otro tipo de componente.

Es vital disponer de toda la información accesible y actualizada, de manera que sea posible una migración planificada y correcta.

Identificar las dependencias entre recursos del Centro de Datos

Una migración no puede interferir en el SLA (Service Legal Agreement). Es decir, no se puede permitir la violación de la disponibilidad pactada, por ejemplo, cuando se están migrando aplicaciones a la Nube. Por tanto, cualquier migración debe ser gradual, por fases, y una de las principales preocupaciones de TI es garantizar que aquello que se mueva no afecte al resto.

Por eso es importante tener identificadas las dependencias entre recursos. Además, cuanto más antiguo sea el Centro de Datos, más dependencias se encontrarán. Es importante segmentar lo que hay en el Centro de Datos para mover las cosas en fases ordenadas y limitar el riesgo de que algo salga mal y afecte a los clientes. La clave, dividir todo en fases independientes.

Buscar un proveedor de servicios de desmantelamiento

El desmantelamiento de un Centro de Datos es un proceso crítico, complejo y que, si sale mal, puede perjudicar enormemente al negocio. Para llevar a cabo este proceso es necesario disponer de personal especializado, algo de lo que no todas las empresas pueden disponer. En la gran mayoría de los casos, contratar profesionales que se dediquen al desmantelamiento es lo más indicado.

Un error frecuente es afrontar esta tarea sin la experiencia requerida, lo que conlleva errores y, en ocasiones, el incumplimiento del SLA convenido con los clientes finales. En cambio, optar por la contratación de profesionales expertos y reconocidos es una opción inteligente. Para ello, lo mejor que se puede hacer es buscar referencias de los últimos trabajos, preguntar por los procesos y fases que se llevarán a cabo, y multitud de otras cuestiones que van desde el reciclaje de componentes hasta la manera en que se destruirán los datos (una vez migrados, obviamente).

Reciclado de componentes

Sin duda, esta es una de las partes críticas del desmantelamiento de los Centros de Datos. ¿Qué hacemos con los dispositivos y con los diferentes componentes? Deshacerse de ellos de manera responsable y con seguridad es necesario, y han de cumplirse todos los estándares al respecto, de manera que el desmantelamiento de los diferentes dispositivos no suponga un impacto medioambiental.

Controles de acceso

En gran parte de las ocasiones, el proceso de desmantelamiento implica la presencia de muchos usuarios externos, ajenos a la empresa y que no forman parte de su personal. Estas personas tienen acceso a los sistemas y a las partes más sensibles de los mismos, por lo que se hace necesaria la vigilancia y el control de acceso al Centro de Datos como algo obligatorio.