January 2020 Core Update, el último algoritmo de Google

Google nos tiene acostumbrados a cambios habituales en su algoritmo de búsqueda, cada vez con mayor frecuencia. Muchas veces se tratan de pequeños ajustes de publicación constante, que pueden hacer que se intercambien posiciones de manera sutil. Otras veces se trata de cambios más relevantes como los que nos ocupan.

En enero de 2020 hemos asistido a una actualización del algoritmo de Google llamada «January 2020 Core Update». En este artículo te explicamos de qué se trata y cómo reaccionar si estos cambios no te han beneficiado.

Anuncio de Google January 2020 Core Update

Google no informa qué criterios cambian en sus algoritmos. Es decir, no dice si ahora tiene más en cuenta ciertos detalles que otros, pero sí nos tiene acostumbrados a comunicar las fechas en las que planea realizar actualizaciones. En este sentido Google posteó en Twitter recientemente qué es January 2020 Core Update, una de las actualizaciones del algoritmo principal de posicionamiento. Una de varias que se realizan cada año.

Durante tres días han bailado sensiblemente los resultados de las búsquedas con motivo de esta actualización. Finalmente, en un tuit días después, anunciaban que la actualización estaba casi completada.

¿Qué podemos esperar de este tipo de actualizaciones en el algoritmo de Google?

Las actualizaciones denominadas «Core updates» son aquellas que introducen cambios más significativos en los criterios de ordenación de los resultados de búsqueda.  Este tipo de actualizaciones producen cambios sensibles en los resultados, haciendo que diversos sitios tengan mejoras o pérdidas en su posicionamiento.

Si analizas las estadísticas del sitio diariamente es posible que ya hayas observado cambios en las visitas del sitio web. Otro lugar muy útil donde acompañar el estado del sitio web es a través de Google Search Console, donde encontraremos no ya estadísticas de tráfico, sino el comportamiento de nuestro sitio en Google, es decir, cómo el buscador nos está enviando visitantes y cómo se está interpretando el contenido, si hay errores significativos, etc.

En el mejor de los casos tu tráfico habrá experimentado una mejoría, lo que siempre es un motivo para sentirse satisfecho. Sin embargo, si no es así, tampoco es necesario desesperarse. Una hipotética pérdida de tráfico puede deberse a diversos motivos, pero generalmente podemos deducir que hay alguna cosa que no estamos haciendo del todo bien de cara al SEO. Pueden ser decenas de situaciones, desde una arquitectura de contenido deficiente, con material duplicado o URL que tratan prácticamente del mismo tema, o páginas con contenidos pobres. Pero también asuntos relacionados con el rendimiento, como una optimización para móviles inadecuada, páginas pesadas o un servidor lento.

Si has visto un decremento en tus visitas, lo ideal sería intentar cosas nuevas. Aquí cabe preguntarse qué puedes hacer para optimizar el sitio y cómo puedes mejorar la calidad del contenido o la usabilidad.

Generalmente las mejoras serán tenidas en cuenta por el buscador y podremos ver los resultados en un breve o medio espacio de tiempo. Las directrices de calidad publicadas por el propio Google son un buen lugar para encontrar diversas ideas que podríamos mejorar.

Pero ¿de verdad estoy haciendo algo mal?

Sin embargo, Google también ha avisado que, el hecho de haber experimentado una caída en las posiciones en el buscador, no tiene necesariamente que deberse a que el sitio tenga algún problema en concreto. Es normal que los sitios suban y bajen entre las posiciones de las búsquedas y simplemente puede que los ajustes de los nuevos criterios en este nuevo Google Core Update no hayan sido tan positivos para tu contenido.

Debemos apreciar que los criterios de posicionamiento valoran más positivamente los sitios capaces de proporcionar una buena experiencia de uso a las personas que los visitan. Por lo que, si deseamos identificar problemas, podríamos plantearnos una serie de preguntas como:

  • ¿El contenido que se ofrece en el sitio es original?
  • ¿Cubre correctamente el punto y los asuntos por los cuales queríamos estar posicionados?
  • ¿Ofrece el suficiente valor añadido para los visitantes o se limita a ofrecer lo que ya hay en decenas o cientos de webs?
  • ¿Hemos usado correctamente los mecanismos a nuestro alcance para informar correctamente a Google sobre los temas que estamos abordando (encabezados, descripciones, subtitulares…)
  • ¿Nuestro contenido merecería la pena para un posible lector? Alguien que llegue a nuestro sitio podrá sentirse satisfecho con lo que encuentra?
  • En comparación con los sitios que nos superan ¿es justa la posición? ¿Qué hacen ellos que nosotros no estamos teniendo en cuenta?
  • ¿Ofrece una correcta presentación al usuario? ¿Quizás el contenido se encuentra bien localizado? ¿hay demasiados anuncios?

En fin, el trabajo de SEO no siempre nos ofrece fórmulas exactas con las que conseguir el éxito, pero sí se puede aplicar un poco de sentido común para detectar posibles situaciones perjudiciales, y mucho esfuerzo para mejorar día tras día.