Eudald Carbonell reflexiona sobre Internet y la evolución de la Sociedad


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A medio camino entre la sociología y la tecnología, este post del antropológo Eudald Carbonell, Vicepresidente y Director General de la Fundación Atapuerca y Codirector del Proyecto Atapuerca, analiza la relación entre las personas e Internet y reflexiona sobre el papel de las Nuevas Tecnologías en el desarrollo de la Sociedad.

arsys colabora con la Fundación Atapuerca desde 2008, facilitando a este proyecto toda la infraestructura tecnológica necesaria para procesar la  información que el equipo de investigación de Atapuerca extrae y que la Fundación se encarga de divulgar a través de Internet.

Con Internet hacia la transhumanización

Por Eudald Carbonell. Vicepresidente y Director General de la Fundación Atapuerca.

Eudald Carbonell, Vicepresidente y Director General de la Fundación Atapuerca y Codirector del Proyecto Atapuerca.

Las personas funcionamos porque entre otras cosas disponemos de una red neuronal potentísima que nos permite acumular información y sintetizarla; gracias a ello podemos tomar decisiones. Esta estructura autógena es individual. La proyección colectiva y exosomática es lo que ha generado la inteligencia operativa humana, en el proceso de humanización realizado a partir del desarrollo tecnológico y su socialización.

Cada ser humano dispone de este hardware y el software que se genera a partir de las interacciones que establecemos entre nosotros, de manera que el aprendizaje social nos dota de capacidad operativa para que nuestro pensamiento adquiera conciencia. Si no fuéramos seres sociales, todo lo que estamos explicando no tendría ningún sentido. Precisamente, es la capacidad de socialización lo que ha facilitado convertir en exógeno un mecanismo puramente autógeno.

El paso de lo autógeno a lo exógeno tiene que ver con el potencial de creación de complejidad del sistema espacio-tiempo. Nada está contenido en nada. Todo son sistema abiertos, por lo que la información orgánica genética  y cultural rompe las fronteras y se retroalimenta de manera exponencial. Caminamos hacia la holística ecosocial, que estará basada en la capacidad de aumentar nuestra inteligencia a través de las interacciones sociales y naturales.

En la medida que tenemos conciencia incrementamos la sociabilidad; así progresamos, algo que se ha convertido en irreversible en la adaptación al planeta del ser humano. Hemos roto el azar para convertirlo en vector organizador. Existe un antes y un después en la evolución orgánica del planeta. La tecnología en crecimiento exponencial, gracias al conocimiento de las leyes de la naturaleza, nos ha convertido en un todo dinámico.

La red Internet nos ha permitido romper el espacio y por primera vez en la historia comunicarnos a tiempo real entre nosotros independientemente del continente donde estemos. Además, lo compartimos no tan solo con los especímenes de la misma cultura sino que lo hacemos con toda la especie. Nos transmitimos información sexual, económica, política, científica… Nos conectamos para  explicar y entender el mundo, pero también para no estar solos y aislados.

Independientemente del género o de la clase social, los miembros de la especie monitorizan el planeta y necesitan informarse para poder estar inequívoco de su seguridad. Internet lo permite, pero no garantiza la infalibilidad que buscamos, ya que esta se encuentra en la profundidad de la red neuronal, encerrada en un circuito que obtiene la información a través de los sentidos.

Lo que somos depende de las interacciones, pero también del soporte. Sólo podremos ir más allá si nos modificamos de forma artificial, si no, el substrato no jugará a nuestro favor. La conciencia operativa puede que haga saltar por los aires lo que somos genéticamente y con ello autoricemos a la ciencia a cambiar nuestra actitud delante de las transformaciones y las aceleremos. La metamorfosis morfológica puede ser la próxima lógica de la intercomunicación. Todo esto ha llegado hasta aquí para afianzarse como estrategia adaptativa. No hay otro camino viable que ir hacia el futuro, avanzar hacia una nueva conciencia de especie.

Internet puede ser la  solución a dichos  problemas de comunicación que tenía la especie, pero a la vez puede ser el mecanismo que nos haga reflexionar sobre los problemas que surgen en una sociedad hipertrofiada a nivel comunicativo. Todo depende de nosotros, pues no hay un organismo con conciencia en el planeta que pueda ayudarnos a tomar decisiones.

La Red es un instrumento que permitirá socializar la revolución científico técnica como nunca había ocurrido anteriormente. Los humanos nos humanizaremos y nos planetizaremos de manera exponencial. Al romper la barreras del espacio tiempo, nos convertiremos en seres acelerados e hiperconectados generando una conciencia global y planetaria que nos llevará a la transhumanización.


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