El panorama del Cloud: cómo crece el mercado y hacia dónde va

El panorama del Cloud ha cambiado sustancialmente a lo largo de los últimos años, pero, sobre todo, a partir de que se declarase la pandemia de la Covid-19 en todo el mundo. El confinamiento que sufrimos en el pasado mes de marzo hizo mella en todas aquellas empresas y organizaciones que no supieron, pudieron o quisieron emprender la transformación digital.

Al contrario, aquellas organizaciones que ya habían recorrido ese camino vieron cómo era mucho más sencillo de lo esperado seguir con su actividad «casi» normal, implantando el teletrabajo con un menor coste en términos de tiempo y dinero e, incluso, descubriendo nuevas oportunidades.

Hay que decir también que, sin confinamientos, ni pandemias, el Cloud hubiera seguido creciendo con paso firme durante este 2020. En 2019, el mercado mundial de servicios públicos en la nube incluyendo IaaS, PaaS y SaaS creció un 26% interanual con unos ingresos por un total de 233.400 millones de dólares, según el último estudio de mercado de International Data Corporation (IDC).

El Cloud se está expandiendo y consolidando en muchos más frentes que el comercio electrónico de nicho, o las búsquedas online patrocinadas por anuncios. Hoy es la base de todas las actividades digitales de individuos y empresas, algo que se ve potenciado, además, por la actual pandemia. En este contexto, por otro lado, lo que antes se hacía a lo largo de varios años (podríamos hablar de una década en los casos más complejos) se quiere hacer en mucho menos tiempo. Parece ya una carrera contrarreloj.

El crecimiento del Cloud es tal que, hoy, podemos decir que el mercado global si solo nos referimos a los servicios de Cloud pública se ha duplicado desde 2016 (de hecho, algo más que duplicado). En ese lapso, el gasto combinado en IaaS y PaaS casi se ha triplicado, lo que revela que hay cada vez más dependencia de la infraestructura y las plataformas Cloud para el despliegue de aplicaciones. La tendencia es que este crecimiento siga dándose a una tasa más alta durante los próximos años gracias a la resistencia, flexibilidad y agilidad de estas soluciones, que, en el fondo, guían las decisiones de las plataformas.

Las claves de la creciente inversión en soluciones Cloud

Como podemos prever, la optimización de costes y la resiliencia del negocio ante disrupciones como puede ser la pandemia que vivimos, son los principales impulsores de las decisiones de inversión en IT. En concreto, son las ofertas de IaaS las que están diseñadas para ofrecer ambas características.

La interrupción del COVID-19 ha acelerado la adopción de la nube en las organizaciones de IT de las empresas tradicionales, por un lado, y los proveedores de servicios digitales por otro, incrementando el uso de IaaS para sus plataformas tecnológicas. Parece obvio que los procesos de digitalización son la máxima prioridad actual de las empresas en todos los segmentos de la industria y que se acelera la demanda de nuevas aplicaciones, así como la reutilización de las aplicaciones de IT existentes, pero adaptadas al Cloud.

Para los desarrolladores de software, las soluciones basadas en la Nube son las herramientas perfectas para seguir con la actividad a pleno rendimiento. Nos referimos a las plataformas basadas en contenedores y al enfoque serverless, de los que ya hablamos en este blog con anterioridad.

No hay más que ver el crecimiento de los ingresos por concepto de PaaS para comprobar la necesidad de las empresas de disponer de herramientas para acelerar y automatizar el ciclo de vida del desarrollo software. Eso sí, en lo más alto del «pódium» de servicios Cloud más demandados, las aplicaciones SaaS siguen siendo el mayor segmento de gasto en la nube con ingresos de más de 122.000 millones de dólares en 2019. A pesar del reciente crecimiento más lento, la crisis económica acelera aún más la adopción de SaaS, sobre todo para hacer frente al crecimiento exponencial de trabajadores desplazados (practicando el teletrabajo), en una fuerza de trabajo cada vez más distribuida a nivel mundial.