Los proveedores de servicios Cloud, al lado de nuestros clientes. Ahora, más que nunca

Una de las principales dificultades por las que las empresas pasaron y están pasando durante la crisis de la Covid-19 es la incertidumbre. Obviamente, la parte humana de la pandemia es lo que verdaderamente nos ha importado a todos, pero si nos centramos en la parte empresarial y de negocio, no saber qué va a suceder a corto o medio plazo tampoco es un problema menor y está situando a miles de negocios en la cuerda floja.

En estos tiempos nos hacemos muchas preguntas, pero sin duda una de las más cruciales es ¿tenemos una estrategia Cloud lo suficientemente robusta? ¿Podremos adaptarnos con facilidad a los cambios que vengan dados una vez que se levanten todas las restricciones y la actividad se retome al 100%?

Durante toda la crisis sanitaria y especialmente en esta a priori última fase de la pandemia, los proveedores de servicios Cloud hemos tenido el deber de apoyar proactivamente a nuestros clientes, ayudarles a despejar dudas y ofrecerles asesoramiento. Esto solo es posible si les escuchamos de verdad, entendemos sus necesidades y somos capaces de llevar la potencia de nuestras soluciones a una oferta de servicio a su medida.

La pandemia que puso a prueba las capacidades de la infraestructura

Ya vimos en un artículo reciente cómo la infraestructura se ha puesto a prueba durante esta pandemia. El auge del teletrabajo forzoso para garantizar el distanciamiento social y el «exceso» de tiempo libre, en las semanas más duras del confinamiento, pusieron a prueba la capacidad global de Internet.

Por fortuna, el buen uso de las redes y servicios por parte de los usuarios particulares, así como las medidas desplegadas para hacer frente a picos de tráfico sostenidos en el tiempo, sirvieron para que casi no se notase la depreciación en las prestaciones de la red.

En el plano laboral, el aumento sin precedentes de diferentes herramientas de videoconferencia y colaboración a distancia ha puesto de manifiesto los límites de los servicios de back-end, a medida que aumentaba el volumen de tráfico de la red.

Aquellos proveedores de servicios Cloud con infraestructuras robustas y preparadas y que, además, disponen de buenos planes de recuperación ante de desastres, han sido quienes han servido de soporte a muchas organizaciones durante las últimas semanas y quienes más garantías ofrecen en esta nueva normalidad.

Como ya comentamos en otras ocasiones, muchas empresas están abrazando la digitalización como una solución permanente que garantiza la resiliencia de su negocio ante situaciones tan extremas y exigentes como la que estamos viviendo. Y son cada vez más organizaciones las que consideran que las soluciones en la nube son el mejor instrumento para que sus empleados puedan trabajar en remoto, con todas las garantías y con todas las herramientas a su alcance.

Las empresas que ofrecemos servicios Cloud tenemos el deber de informar, asesorar y apoyar a todos nuestros clientes y ayudarles a desplegar soluciones escalables, flexibles y robustas que permitan el desempeño de su actividad y que, además, les permitan posicionarse como entidades competitivas en un mercado cada vez más exigente y tecnológico.

Elegir un proveedor de servicios es sencillo si es transparente

Elegir un proveedor de servicios en la Nube puede ser una tarea compleja e inabarcable si no tenemos claro qué necesitamos. Además, si no encontramos la información suficiente como para hacernos una idea de la capacidad de alguno de los proveedores que examinamos, la tarea se complicará todavía más.

Cuando un proveedor es transparente en cuanto a sus capacidades, el tipo de servicio que ofrece y su capacidad de soporte, es capaz de demostrar que sus servicios son lo suficientemente robustos para gestionar picos aleatorios de demanda.

Otra característica decisiva es la adaptabilidad a los cambios que demande cualquier cliente. Ya sea si nos referimos a aumentar la capacidad de almacenamiento, la potencia de cálculo o cualquier otro parámetro que necesite ser redimensionado, los proveedores que son capaces de desplegar rápidamente nuevos servicios cuando sea necesario son los que más confianza generan a sus clientes.

El Cloud Computing es un modelo que está diseñado para satisfacer una demanda fluctuante y los servicios en la Nube bien diseñados y bien administrados están preparados para manejar picos inesperados en esa demanda. Por tanto, si se implementan bien, los servicios en la Nube son perfectos para soportar picos en las solicitudes como las que hemos vivido durante esta crisis de Covid-19.