La relación entre sostenibilidad y Centros de Datos

Todos los sectores y las áreas de actividad tienen una responsabilidad con el medio ambiente, la sostenibilidad y el consumo energético, y el nuestro no iba a ser menos. En cualquier escenario en el que se consuma electricidad, por ejemplo, podemos decir que se está contribuyendo, en cierta medida, al cambio climático.

Como sabemos, en España se están haciendo importantes esfuerzos por introducir las energías renovables en el «mix» energético. El pasado mes de septiembre, sin ir más lejos, los ciclos combinados (gas natural) lideraron la producción de electricidad con el 27,3% del total, seguidos por la energía nuclear (energía limpia), con el 24,7%. En tercer lugar, se sitúa la energía eólica con el 18,5%.

Esto significa que, poco a poco, estamos relegando a las centrales térmicas al olvido, ya sea por los crecientes impuestos a las emisiones, ya sea porque empiezan a ser más interesantes otras opciones. Pero, como podemos imaginar, estamos lejos de reducir el impacto medioambiental de la actividad industrial y, en general, de cualquiera que necesite energía eléctrica. En el mundo de los Centros de Datos esto es evidente: necesitamos de la energía eléctrica para el funcionamiento de los CPD, para la refrigeración y, en fin, para mantener nuestra actividad.

¿Cómo afectará el cambio climático a la sostenibilidad de los Centros de Datos?

Partiendo de la base de que ya vivimos en un escenario de cambio climático, a medida que suban las temperaturas medias estaremos afrontando nuevos retos. Por ejemplo, interrupciones en el suministro eléctrico. Esto puede suceder por muchos motivos, desde errores del operador, problemas de suministro de energía, hardware defectuoso, o los desastres naturales y los eventos climáticos extremos.

Estos últimos pueden ser más frecuentes a medida que los efectos del cambio climático se noten más. Según una encuesta realizada por Uptime Institute, la mayoría de los operadores de centros de datos y profesionales de TI encuestados no cree que haya que prepararse específicamente para escenarios relacionados con el cambio climático, ni incluirlos siquiera en el DRP.

Es más, el 71% no se está preparando para eventos climáticos severos y el 45% de los encuestados ignora el riesgo del cambio climático y del calentamiento global. Según Andy Lawrence, director ejecutivo del Uptime Institute, un aumento de tan solo 1 grado en la temperatura media puede «aumentar las cargas de enfriamiento y reducir significativamente los ahorros de energía del enfriamiento gratuito. Mayores aumentos de temperatura pueden incluso reducir la capacidad informática».

El aumento en el nivel del mar a nivel global presenta un reto enorme, puesto que muchas instalaciones de fibra óptica quedarán bajo las aguas en un plazo estimado de unos 15 años. El aumento en la frecuencia de las inundaciones (en este caso, no se refiere al aumento del nivel del mar sino al evento en sí) puede afectar a la distribución de combustible, al transporte del personal o bien, sencillamente, afectar a las instalaciones.

La refrigeración de los Centros de Datos

La refrigeración es uno de los «puntos calientes» en cuanto a emisiones de gases contaminantes relacionadas con los Centros de Datos. A pesar de que se está innovando en este sentido, ya que existen novedosas maneras de conseguir enfriar las salas con menor impacto ambiental, la realidad es que se siguen utilizando unidades de aire acondicionado, bombas de calor inversa y tecnología similar.

Es un trabajo a medio plazo el de sustituir, paulatinamente, estas formas de refrigeración. El problema no es particular, ni local, sino global. Existen opciones como llevar los Centros de Datos a zonas frías del planeta, para tratar de disponer de «refrigeración gratuita», pero resulta que tampoco es la solución definitiva. Construir grandes edificios en esas zonas puede tener efectos adversos en el medio ambiente.

Planes de Recuperación ante Desastres (DRP)

No todo es negativo. De hecho, los Centros de Datos contribuyen al cambio climático de manera muy leve, muy alejados de las cifras que representan otras industrias altamente contaminantes. Además, la eficiencia es cada vez mayor, y el impacto medioambiental se verá sensiblemente reducido a medida que se introduzca más porcentaje de renovables y energía nuclear en el mix, prescindiendo del carbón y el gas natural. El Centros de Datos de Arsys en Logroño cuenta con suministro energético procedente de fuentes 100% renovables desde 2015.

Para luchar contra las dificultades que plantea el cambio climático en cuanto a interrupción del servicio, desastres naturales (cada vez más frecuentes según la región a la que nos refiramos) es necesario diseñar Planes de Recuperación ante Desastres que incluyan huracanes, inundaciones, incendios y olas de calor, olas de frío… Los eventos climáticos extremos no son ya una cuestión puntual, sino que entran dentro de lo previsible en ciertas regiones y zonas.

Queda un largo camino por recorrer en cuanto a los problemas de sostenibilidad, pero existen muchos proyectos en marcha para impulsar las mejoras. Por poner algunos ejemplos, incluir los sistemas de acuíferos para extraer agua de pozos fríos para enfriar salas de Centros de Datos, instalar paneles solares para generar electricidad limpia, implementar tanques de recolección de agua de lluvia para ayudar al enfriamiento… Incluso, sin recurrir a medidas tan específicas, bastaría con asociarse sólo con proveedores de energía ecológica para introducir mejoras.