Pronóstico para mañana: Nubes

Mientras los negros nubarrones se ciernen sobre la economía mundial, sale el sol para la tecnología Cloud Hosting. Y no es casualidad: la situación actual favorece su desarrollo de tal modo que podemos pronosticar, sin mojarnos demasiado, que no tardaremos en ver cómo el concepto de servicio-máquina que manejamos actualmente se torna antediluviano.

Cloud HostingEl concepto de Cloud Hosting se apoya en el máximo aprovechamiento de los recursos y nace como la sublimación de sólidas ideas que durante los últimos años han ido irrigando el desarrollo tecnológico de la red. La dependencia máquina-servicio se ha evaporado y ha dado lugar a la nube.

¿Pero qué puede obtener la empresa de la nube? La empresa quiere poder contar con un servicio y obtener el máximo rendimiento, sin tener que preocuparse por la infraestructura sobre la que se apoya. Las tecnologías de la información son muy dinámicas y tan caras como imprescindibles. Sin ser el centro del negocio se llevan buena parte de la inversión de las empresas modernas. Un problema relacionado con la infraestructura informática puede azotar a una empresa como una verdadera tempestad, a la que podría no sobrevivir si se ve comprometida la información vital para su funcionamiento. Por esto, cada día es necesario realizar mayores inversiones en seguridad, infraestructuras y prevención de riesgos relacionados con los servicios informáticos.

¿Es realmente necesario realizar semejante inversión de capital?

No, y la tecnología Cloud tiene la respuesta: Los servicios, los proyectos, requieren recursos. No máquinas. Por eso encontrarán en la nube un clima ideal en el que crecer sin que para ello sea necesario invertir en grandes plataformas ni en inasumibles infraestructuras que garanticen su seguridad y rendimiento. Gracias a este nuevo paradigma, las empresas del siglo XXI podrán desprenderse del tormentoso mantenimiento de una infraestructura física delegándolo en los auténticos especialistas, cuyos datacenters ofrecen las mejores medidas de seguridad y confiabilidad en cualquier momento. Llueva, nieve o haga sol. Quien se abrigue del frío panorama económico convirtiendo las inversiones de capital en gastos operativos proporcionales a su negocio podrá disfrutar de una lluvia de beneficios en forma de mejor servicio y menor gasto, mientras el flujo de información localizada se evaporará para condensarse en la nube, donde estará siempre segura y accesible. Saquen los paraguas porque las nubes han venido para quedarse, y esta vez sí, lloverá a gusto de todos.