¿Qué es la orquestación Cloud?

Si hace poco hablábamos del  Cloud Broker como la nueva figura del ecosistema Nube, hoy nos centraremos en un concepto relacionado: la orquestación Cloud. En este post, explicamos qué es, el papel clave del administrador IT en esta forma de trabajar y cómo facilita el día a día en la gestión de  los sistemas de la empresa.

La orquestación Cloud es una forma de trabajar en la que se definen unos parámetros de funcionamiento para nuestra solución en la Nube de cara a facilitar los procesos de nuestra la solución IaaS (Infraestructura como Servicio). De este modo, podemos garantizar el mejor nivel de servicio para los usuarios finales de nuestros proyectos, ya se trate de los internautas si hablamos de una  web o del cliente interno si es un aplicativo de negocio.

Estos indicadores pueden ser rendimiento, capacidad, coste o configuración, sólo por citar algunos, aunque dependen del proyecto que gestionemos, los recursos que tengamos o de los propios objetivos que nos marquemos. Sobre esos parámetros, los sistemas que gestionan los diferentes elementos físicos y virtuales que provisionan recursos IT a nuestra plataforma operan por sí mismos  y se adaptan para alcanzar los objetivos previstos, automatizando su puesta en marcha, configuración, capacidad y autoescalado.

En este modo de trabajar, el administrador IT tiene un papel clave.  Se encarga de configurar los parámetros de orquestación, los procesos o flujos de trabajo, los disparadores de activación y las  condiciones que deben cumplir. A fin de cuentas, el administrador es el principal beneficiado por la orquestación, ya que se ahorrará la constante monitorización de la infraestructura y la puesta  en marcha procedimientos manuales que pueden no ser suficientemente eficientes en el tiempo y siempre son más susceptibles de errores. Para ello, el proveedor Cloud debe proporcionar una interfaz de aplicaciones (API) en su solución IaaS, como la que incluye Cloudbuilder, que permita al usuario utilizar una herramienta de orquestación Cloud.

Esta manera de trabajar en la Nube está especialmente recomendada para empresas o servicios que  realizan continuos cambios de  configuración por parámetros externos (variabilidad de tráfico, estacionalidad…) o constantes despliegues de infraestructura o modificaciones sobre las ya existentes, como proveedores de servicios a terceros y desarrolladores de aplicaciones llave en mano.

La orquestación Cloud resulta especialmente útil en numerosos casos. Por ejemplo, si se define el despliegue de una infraestructura, el orquestador se encargará de genera las máquinas necesarias y de configurarlas para que conformen la arquitectura prevista. Una vez realizado el flujo de trabajo, cuando se necesite crear una nueva infraestructura gemela a la primera, será tan sencillo como pulsar un botón.

También cuando queremos garantizar el mejor nivel de servicio hasta un punto en el que el coste sea excesivo para nuestro presupuesto. Por ejemplo, el administrador define un mecanismo por el que un cluster de servidores no sobrepase el 80% de consumo medio de CPU durante más de 10 minutos, aumentando el número de servidores hasta un límite de ocho, con una cantidad de vCPU por servidor máxima de 8 vCPU y un mínimo de dos servidores con 4 vCPU. Con estos parámetros, la herramienta se encargará de ampliar la cantidad de CPU de los servidores existentes o de crear tantos como haga falta sin sobrepasar el coste máximo (8 servidores x 8 vCPU), manteniendo siempre el consumo de recursos de CPU por debajo del 80%.