Las principales tendencias en el mercado del hosting

Después de unos años de crecimiento exponencial, el mercado del alojamiento web atraviesa un periodo de desarrollo sostenido y estabilizado en una necesidad creciente. En cualquiera de sus variantes se ha transformado en una herramienta imprescindible para el sector empresarial.

Y lo seguirá siendo cada vez más.

El outsourcing de servicios TIC que llevan a cabo las empresas puede tener diferentes alcances en función de las necesidades de cada una. Actualmente, entre los servicios más demandados se encuentran los servicios de hosting compartido y hosting dedicado, los servicios de aplicaciones en modo ASP, los servicios de infraestructura para la ubicación de equipamiento TI, servicios de conectividad, servicios de administración de sistemas y comunicaciones, servicios de backup y de recuperación de desastres, servicios de almacenamiento masivo bajo demanda, servicios de monitorización y seguridad, etc…

En un sector como Internet, donde la formación del personal es crítica y es necesario estar pendiente de actualizaciones tecnológicas, tanto de hardware como de software, el outsourcing resulta imprescindible para responder con rapidez a los cambios y ser más competitivo.

El alojamiento web forma parte ya del outsourcing de servicios tecnológicos, permitiendo que la empresa se centre en su negocio principal, sin tener que destinar recursos humanos ni financieros a complicadas funciones técnicas.

Los principales protagonistas de este servicio se han asentado en el panorama empresarial, ofreciendo precios más competitivos y unas mayores prestaciones en sus servicios. A su vez, los clientes cada vez son más conscientes de sus necesidades y, por tanto, más exigentes. Esto no quiere decir que este mercado haya alcanzado la madurez, ni mucho menos, el estancamiento. Acontecimientos como la liberalización de los dominios .es y la aparición del dominio .eu para identificar la Comunidad Europea, han derivado en picos de contratación por parte de las empresas de alojamiento y abren nuevas perspectivas y opciones de negocio. Todavía queda camino por andar y el alojamiento de páginas web, aunque sea la parte de este negocio de la que más se habla, sólo está en una fase avanzada pero abocada a crecer.

En la progresiva digitalización de la empresa española (digitalización que aumentara como una necesidad para la competitividad de todas las empresa, con independencia de su tamaño) el alojamiento de bases de datos y aplicaciones se configura como el núcleo más sólido de este sector. Cada vez se resulta más evidente que la empresa, a través de la web, debe estar disponible las 24 horas del día, los 365 días del año.

Los avances en este sector van a generar, como ya lo han hecho a día de hoy, un nuevo escenario de necesidades y posibilidades.

En este sentido, el Data Center del futuro deberá aportar valor a sus clientes, cubrir sus necesidades TIC y garantizar la seguridad, la disponibilidad y el soporte de alto nivel.

En cuanto a las características que tendrán los Data Center del futuro más próximo, será de diseño flexible y orientado a servicios bajo demanda. La virtualización de sistemas y recursos TI, unida al aumento de la escala de integración de los servidores, provocará una reducción de los costes de las infraestructuras TI y de los costes de su gestión y administración.

Predominarán los edificios inteligentes con una importante y manifiesta apuesta por la seguridad física y lógica, y ubicados en zonas geográficas alejadas de los grandes centros urbanos. Todo ello con circuitos de datos de gran capacidad hacia Internet y con muy buena conectividad con el resto de operadores.

De manera paralela, las empresas del sector están incrementando el valor de los servicios que aportan a sus clientes. No se trata únicamente de dar un techo físico a la información digital, se trata de aportar un valor: más seguridad y más disponibilidad; menos complicaciones técnicas y menos precio. La tendencia será la flexibilización en los servicios de alojamiento web y su progresiva orientación a las necesidades del cliente y a sus nuevas aplicaciones online: aplicaciones ASP, almacenamiento masivo bajo demanda, servicios de backup y recuperación, monitorización… Todo ello, como es lógico, acompañado de la mejor calidad en cuanto a la atención al cliente, uno de los elementos diferenciales en el subcontratación tecnológica. No se debe perder de vista el hecho de que toda la tecnología servirá de poco si la atención al cliente no es cada vez más avanzada y si esta no avanza de forma creciente, como lo hace la propia tecnología.

En definitiva, el futuro está por escribir, pero no cabe duda de que el respaldo de empresas especializadas y profesionales será cada vez más solicitado ya que, como no puede ser de otra manera, el cliente siempre marcará las necesidades.