Cómo evitar que las campañas de Email Marketing acaben en la carpeta de spam


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— ¡No he recibido nada!
— ¡Si te envié el email la semana pasada!
— ¡Pues no me ha llegado!
¿Has mirado en la carpeta de spam?

Todos nosotros hemos mantenido esta conversación más de una vez. Es una situación molesta con un email normal, pero al menos podemos llamar al interesado para preguntar por el mensaje, pero si nos tenemos que plantear esta conversación en una campaña de Email Marketing, es que algo no va bien.

En este post, explicamos las principales recomendaciones para evitar que nuestra campaña promocional de correo electrónico acabe en la carpeta de spam.

A la hora de realizar una campaña de Email Marketing, nos fijamos mucho en la tasa de apertura, en la conversión del mail, los clics que se hacen en los enlaces y damos por supuesto que nuestro email ha llegado a los destinatarios… Y esto puede ser mucho suponer.

Cuando enviamos un email, tenemos que ser conscientes de:

  • Quién envía el mail, ¿está nuestro servidor en listas negras?
  • El contenido y el asunto no solo influyen en la efectividad del email…También contribuyen a que nuestro mensaje acabe  en la bandeja de entrada del destinatario o en la carpeta de spam

Así que es más que recomendable probar previamente y modificar aquellos factores que pueden influir en que nuestro mensaje sea considerado spam.

Pero,  ¿quién envía el mensaje? ¿es de fiar?

Servidor de correo en listas negras

Quizá en algún momento hayas oído hablar de las blacklists o listas negras, listas en las que se recogen los servidores de correo que se ha comprobado que se utilizan para enviar emails de forma fraudulenta.

Los distintos clientes de correo comprueban el origen del envío y si viene de algún sitio que se encuentre en una lista negra, lo rechaza directamente o lo envía a la carpeta de spam.

Por este motivo, la reputación y confianza de las aplicaciones que realizan envíos masivos es fundamental para asegurar que el mail se recibe. También tenemos que tener en cuenta que realizar envíos masivos desde servidores propios puede no ser una buena idea, si queremos asegurar una tasa de entrega mínima.

Phising o suplantación de identidad

El phising o suplantación de identidad se basa en hacer pensar al que recibe el correo que proviene de una fuente fiable y conocida. Para ello, el remitente, el asunto y el contenido del correo trataran de hacerse pasar por lo que no son. En resumidas cuentas, hablamos de un correo electrónico que parece que ha enviado otra persona.

Por ello, los clientes de correo, igual que comprueban que el servidor que realiza el envío no esté en una lista negra, también comprueban que el remitente tenga permisos para realizar el envío. Así, que esta comprobación se realiza a distintos niveles:

  • Que el remitente y quien envía el correo son los mismos. Es lo habitual en un correo directo.
  • Que quien realiza el envío tiene permisos del remitente para realizar el envío. En envíos masivos, los servidores que realizan los envíos están trabajando en nombre del remitente, que es quien aparece de forma visible.
    Para indicar al cliente de mail que el envío es legítimo se suelen utilizar dos  técnicas: el SPF / SenderID y el DKIM / Domain Keys.
    La más sencilla de implementar es el SPF / SenderID, que consiste simplemente en crear una entrada DNS en la que se deja indicado que los servidores de un dominio tienen permiso para enviar emails en nombre de las cuentas de correo de tu dominio.
    No te preocupes si te suena a chino, desde nuestra aplicación de Email Marketing, en el menú de Ajustes y Opciones > Ajustes avanzados te aparece el contenido que tienes que poner a la hora de crear la entrada DNS correspondiente.
    Opciones de autenticación

Algunos consejos para evitar que tu mail sea considerado spam

Muy bien, ya tenemos identificado al servidor y al remitente que realiza el envío, ahora hay que centrarse en el asunto y el contenido: lo que pongamos y cómo lo pongamos también influye en el nivel de spam de nuestro correo.

Uno de los sistemas más utilizados para comprobar el nivel de spam es SpamAssassin y hay literalmente cientos de elementos que tiene en consideración, como puedes ver en esta página de test. Algunos son muy simples de evitar y otros, simplemente hay que asumir que sumarán en tu nivel de spam.

Lo que si puedes hacer es revisar con cuidado algunos criterios:

  • Evita ciertas palabras en el asunto como “farmacy”, “réplica”, etc. Comprueba si “Gratis”, “Free” o palabras similares también están aumentando tu nivel de spam.
  • Relación texto/imagen. Si reenvías una sola imagen para representar todo el contenido de tu email es muy posible que ese correo no se esté recibiendo.
  • Evita los mensajes demasiado cortos.
  • No abuses de las mayúsculas, negritas, etc. en el mensaje.
  • No abuses de los enlaces.  Tres o cuatro enlaces por email suelen ser suficientes.
  • Nunca utilices un formulario en el propio mail.
  • Valida el HTML de tu mensaje: más de un <body>, etc. penaliza el contenido
  • Contenido con referencias a dinero, sexo, inversiones…

No te molestes en perseguir un nivel de spam cero- ¡Eso es imposible! Lo que hay conseguir es un nivel de spam lo más bajo posible para que no sea rechazado por los clientes de correo.

Comprueba el nivel de spam

Esta es, sin duda, la parte más sencilla. Desde la aplicación de Email Marketing, existe la opción de comprobar el nivel de spam antes de enviarlo. El email se valida con SpamAssasin y se devuelve el nivel de spam y una explicación de lo que está puntuando para obtener ese nivel.

Evaluando el riesgo de SPAM

Si el nivel de spam es excesivo, mira los errores que te aparecen y corrígelos. Luego, vuelve a comprobar el nivel de spam hasta que obtengas un valor asumible.

Curiosidad…

Por cierto, si tienes curiosidad por conocer el origen del término spam, puedes ver el sketch de los Monty Python que popularizó el término y que dio origen a que se utilizara esta palabra para denominar los emails no deseados. Está en inglés.


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