Claves para que tu campaña de Email Marketing no caiga en la bandeja de spam


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no-spamLas campañas de Email Marketing constituyen una forma directa, económica y eficaz para llegar a miles de clientes o potenciales clientes. En muchas ocasiones, sin embargo, la línea que separa una campaña de marketing de éxito y la bandeja de correo no solicitado (spam) puede ser extremadamente delgada.

La preparación del envío y el trabajo previo de nuestra lista de destinarios son las claves que evitan que nuestros mensajes comerciales caigan directamente en el torrente de emails no deseados, sean ignorados o incluso lleguen a molestar a nuestros suscriptores.

Hasta un 20% de los emails es spam o publicidad no deseada

Ya hemos abordado en ocasiones anteriores consejos básicos para evitar que tu correo sea considerado spam. Sin embargo, este tema es tan recurrente y esencial a la hora de planificar una campaña de email marketing que vamos a profundizar un poco más con algunas recomendaciones para que una estrategia de este tipo llegue a buen término y se traduzca en conversiones o ventas.

Crea una buena lista de emails

Lo primero y fundamental es tener el consentimiento de los usuarios. Por lo tanto, debemos evitar el uso de listas compradas o alquiladas a terceros proveedores, ya que seguramente tu correo sea rechazado. Para ello, es recomendable lanzar una estrategia de marketing permisivo —pedir la autorización antes de enviar tus campañas de email marketing— y trabajar con listas double opt-in. Además de incluir sus datos en un formulario, el usuario tiene que confirmar la activación del servicio haciendo clic en un enlace que le llega en un email previo.

Facilita la baja instantánea

Permitir que la gente se dé de baja de forma fácil si ya no les interesa recibir información sobre tus servicios. Para ello, es necesario incorporar en todos los envíos un enlace para que puedan darse de baja. Además, tu web debe incorporar información clara y destacada sobre tu política de email y ofrecer la posibilidad de declinar recibir campañas de marketing en un futuro.

Usa un proveedor de campañas 

Cada vez que enviamos un mail se comprueba de manera instantánea la IP o el servidor desde el que se ha enviado, y si está dentro de una lista negra se marcará como spam, aunque el correo no lo sea. Los filtros de spam tienen que ver con la reputación que puede tener la IP desde el cual se hace el envío de tu campaña de email, por eso, recurrir a un proveedor de marketing reputado o una solución como Email Marketing garantiza que realmente los emails enviados serán entregados a sus destinatarios.

Asegura la reputación de tu dominio

Los proveedores de email también han empezado a prestar atención a la reputación del dominio; algunos han desarrollado un software que identifica el dominio asociado al email y le asigna una puntuación de spam o penalización basada en un historial de dominios. Para ello, asegúrate de que tu dominio y el nombre de tu empresa están protegidos.

Cuida la calidad de tus contenidos

Es importante conocer bien a los destinatarios de nuestros correos, con el fin de crear contenidos atractivos para éstos. Hay que pensar en sus necesidades, dudas e inquietudes para ofrecerles información que consideren útil. Presta atención a la elección del lenguaje, no abuses de imágenes, ya que la mayoría de  los clientes de correo electrónico bloquean estas imágenes y no cargues el mensaje de links que redirijan a otras webs.

Presta atención a dos campos esenciales: el remitente y al asunto

El primer campo es quién envía el mensaje y es muy importante que la gente que recibe tu correo tenga la capacidad de reconocer al emisor. En cuanto al asunto, debe ser corto, atractivo y verídico, es decir, corresponderse con lo que ofrece el cuerpo del email. Evitar palabras incluidas en las listas de spam –por ejemplo, gratis, ahora, urgente…- palabras escritas en letras mayúsculas o puntuación “e.x.t.r.a”, que suelen asociarse al correo no solicitado.

Delimita bien los tiempos de envío

No envíes mails de manera excesiva o con una frecuencia mayor de lo que realmente necesitas. Si en la suscripción indicas que enviarás un correo cada semana o cada quince días, intenta cumplirlo a no ser que debas comunicar algún tema concreto.

Prueba los envíos

En anteriores posts ya hemos hablado de la importancia de los tests A/B para mejorar los resultados, pero  también tenemos que ser conscientes de que nuestro envío masivo va a ser recibido de manera individual por usuarios que utilizan distintos gestores  de correo y dispositivos.  Por tanto, resulta más que recomendable comprobar cómo se visualizan nuestros mensajes en los sistemas más utilizados.

Mide los resultados

Una vez realizado el envío, nos resultará útil para nuestras futuras campañas conocer y comparar sus resultados con envíos similares que hayamos efectuado. Los datos imprescindibles que debemos saber son:  envíos fallidos (puede ser necesario corregir datos incorrectos de nuestra base de datos), ratios de apertura y clics en nuestras llamadas a la acción.

 


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