¿Qué es el neuromarketing y qué tipos existen?
Nos introducimos en una disciplina que está tomando mucha fuerza en la actualidad: el neuromarketing, que persigue entender cómo funciona el cerebro del consumidor y poder así conseguir que los estímulos comerciales puedan ser más certeros, lo que puede mejorar la satisfacción de los clientes y usuarios.
- ¿Qué es el neuromarketing?
- Diferencias entre investigación de mercados y neuromarketing
- Los 3 tipos principales de neuromarketing
- Tecnologías y herramientas utilizadas en la medición
- Ventajas de aplicar el neuromarketing en una estrategia digital
- Estrategias de neuromarketing para aplicar en tu web o tienda online
- Ética y límites del neuromarketing en la actualidad
¿Qué es el neuromarketing?
El neuromarketing es una rama del marketing que utiliza los conocimientos de la neurociencia para estudiar los procesos que intervienen en la toma de decisiones del consumidor, ya sea a nivel cerebral o incluso fisiológico.
Seguramente te has preguntado alguna vez qué ocurre exactamente en nuestra mente cuando elegimos un producto sobre otro. Pues bien, en eso se fija el neuromarketing, una disciplina que pretende sacar provecho de la neurociencia en el mundo del marketing. Lejos de lo que a veces se piensa, el propósito aquí no es simplemente manipular al consumidor. Lo que realmente mueve en el neuromarketing es las ganas de comprender esos mecanismos internos que activan la atención de las personas, despiertan tus emociones y fijan recuerdos en su memoria cuando se encuentran frente a un anuncio, un producto nuevo o una experiencia de marca.
Diferencias entre investigación de mercados y neuromarketing
Estas son disciplinas bastante complementarias, que tienen formas de actuar distintas, aunque la idea en el fondo es la misma: conocer a los consumidores. Vamos a ver qué enfoques distintos usan amigas disciplinas para obtener información.
La investigación tradicional analiza el discurso consciente y el neuromarketing el subconsciente
Seguramente te hayan pasado una encuesta donde se enfocan en recoger tus opiniones conscientes, aquello que tú mismo has percibido. Sin embargo, con el neuromarketing se busca descifrar esas reacciones que se producen en tu subconsciente.
El neuromarketing parte desde el conocimiento de que nuestro cerebro toma muchísimas decisiones sin que seamos plenamente conscientes de ellas, y es justo ahí donde encuentra el valor diferencial.
El neuromarketing utiliza datos biométricos frente a las opiniones subjetivas de las encuestas
A diferencia de los cuestionarios donde reportas tus propias impresiones, cuando aplicamos técnicas de neuromarketing registramos las señales fisiológicas reales de las personas.
El medio consiste en fijarse en la actividad cerebral, en cómo se mueven tus ojos o en las pequeñas variaciones que ocurren incluso en la piel. Estos datos objetivos nos permiten entender con muchísima más precisión qué estímulos te generan atención, agrado o un rechazo, todo ello de manera natural.
Las técnicas neurocientíficas eliminan el sesgo de deseabilidad social en las respuestas
En los estudios tradicionales, nos encontramos a veces con que los participantes nos responden lo que creen que deben decir, ocultando quizá lo que realmente piensan o sienten, con la intención de encajar socialmente.
Al trabajar con neuromarketing, logramos evitar ese efecto, ya que tus respuestas fisiológicas son auténticas: no es posible fingirlas ni controlarlas de forma consciente. Este es un detalle fundamental, ya que permite conectar con la verdadera esencia de los sentimientos.
Los 3 tipos principales de neuromarketing
Si nos adentramos en este mundo, nos daremos cuenta de que el neuromarketing no se limita a una única forma de análisis. De hecho, esta disciplina se puede clasificar en diferentes enfoques, según los sentidos que ponemos en juego en cada experiencia como consumidores.
Neuromarketing visual
Aquí nos detenemos a analizar cómo el consumidor percibe elementos visuales tan cotidianos como los logotipos, los colores, las formas o los anuncios. Esta forma de percibir los elementos se tiene en cuenta cuando se diseña un packaging, una publicidad o la interfaz de una aplicación con la que el usuario va a interactuar.
Para entender mejor al consumidor se suelen utilizar herramientas como el eye tracking, que nos dice dónde pones la mirada, o la codificación facial, que nos ayuda a interpretar tus microexpresiones.
Neuromarketing auditivo
En este caso, se lleva la atención en cómo te influye el sonido al consumidor: desde la música y las voces hasta los efectos… o incluso los silencios. La idea que hay detrás es comprender cómo impactan esos sonidos en tus emociones y en tu memoria.
Por ejemplo, sabemos que una melodía específica en un anuncio puede aumentar tu sensación de cercanía o confianza hacia una marca, y eso es algo que se estudia con detalle, para conseguir que los anuncios encajen mejor con el objetivo que quieren obtener en los consumidores.
Neuromarketing kinestésico
Finalmente, estamos ante un tipo de neuromarketing que explora cómo responde el consumidor a estímulos táctiles, olfativos o cualquier otro relacionado con la experiencia física. Este enfoque es clave en sectores donde la textura de una crema o el aroma de un alimento influyen directamente en la decisión de compra.
Al final, lo que se busca es comprender cómo todo lo que tocas o hueles influye en tu relación con un producto, tratando de llegar a los objetivos que las marcas se proponen.
Tecnologías y herramientas utilizadas en la medición
El avance en el mundo del neuromarketing no habría sido posible sin la evolución tecnológica que disfrutamos en el día de hoy. Contamos con dispositivos muy avanzados que nos permiten registrar, con una precisión asombrosa, la actividad cerebral y fisiológica mientras el consumidor interactúa con los productos o el entorno.
El uso del Eye Tracking para analizar el recorrido visual
El eye tracking es una de las técnicas más tradicionales y sencillas. Se trata de seguir los movimientos oculares para determinar exactamente en qué partes de una imagen, una web o un anuncio se fija la atención.
Esta información ayuda muchísimo a optimizar el diseño visual y a jerarquizar los elementos que se consideran más importantes, de modo que la experiencia sea más fluida y sencilla.
Electroencefalografía (EEG) para medir las respuestas emocionales
Esto requiere de sesiones más avanzadas donde se utilizan sensores que se colocan suavemente en el cuero cabelludo para detectar la actividad eléctrica del cerebro humano.
Con esta técnica, son capaces de identificar emociones como el interés, sorpresa o incluso el aburrimiento ante estímulos concretos. Por tanto, la EEG permite conectar mejor con lo que siente el consumidor en cada momento.
Resonancia Magnética Funcional (fMRI) y su precisión científica
Vamos avanzando en dispositivos y llegamos a la fMRI que es, sin duda, una de las herramientas más precisas, ya que nos muestra qué áreas específicas de tu cerebro se activan ante determinados estímulos. Ofrece un rigor científico destacable pero tiene un elevado coste, lo que hace que al final se utilice más en entornos académicos que en los estudios de marketing.
Codificación facial y respuesta galvánica de la piel
Además de lo anterior el neuromarketing se apoya en la codificación facial para analizar esas microexpresiones casi imperceptibles que reflejan las emociones instantáneas.
Dentro de estas medidas se tiene en cuenta también la respuesta galvánica, que son esos pequeños cambios en la conductancia eléctrica de tu piel asociados a tu nivel de excitación emocional. Ambas técnicas nos permiten detectar reacciones que sería imposible de captar si solo te hiciéramos una encuesta convencional.
Ventajas de aplicar el neuromarketing en una estrategia digital
Aplicar neuromarketing a cualquier negocio puede ser especialmente valioso, incluso por supuesto en la estrategia digital, ya que puede ayudar a comprender el comportamiento de los usuarios y optimizar las interacciones. Vamos a ver cuáles son los beneficios que puede aportar el neuromarketing en aspectos como las campañas o la mejora de las interfaces.
Optimización de la experiencia de usuario (UX) mediante el diseño
Podemos utilizar neuromarketing para la optimización de la experiencia de usuario en los sitios web. Gracias a las técnicas de neuromarketing podemos ayudar a diseñar interfaces más intuitivas que cubran de manera más adecuada los objetivos del sitio.
Para ello se pueden analizar patrones de atención o determinar las emociones para conseguir experiencias más atractivas y con mayores posibilidades de conversión.
Mejora del branding y la conexión emocional con la marca
A través de las emociones podemos conseguir una mejor relación consumidor / marca. El neuromarketing nos puede ayudar a analizar los estímulos visuales auditivos o narrativos y en base a ese análisis construir una experiencia que encaje mejor con la identidad corporativa de la marca y conecte positivamente con el público objetivo al que se quiere dirigir.
Aumento de las tasas de conversión mediante sesgos cognitivos
Como hemos dicho antes, las decisiones de compras se ven directamente influidas por las sensaciones que tenemos al entrar en los sitios web, ver anuncios o landing pages.
En ellas es útil aplicar sesgos cognitivos como la urgencia, la exclusividad o la prueba social. El neuromarketing ofrece la base científica para incorporar estos principios de manera ética y efectiva, consiguiendo resultados que generalmente son muy positivos.
Reducción del riesgo en el lanzamiento de nuevos productos
Cuando se lanzan al mercado productos nuevos se puede obtener muchos beneficios del neuromarketing, ya que permite medir la reacción que tienen los posibles consumidores al conocer esos productos o usarlos.
Gracias a los estudios y conclusiones obtenidas mediante las técnicas de neuromarketing se puede tener mucha más seguridad sobre la aceptación de los nuevos lanzamientos, de modo que sepamos si realmente son acertados o si necesitan todavía incorporar mejoras para conseguir los resultados deseados.
Estrategias de neuromarketing para aplicar en tu web o tienda online
A menudo se piensa que aplicar el neuromarketing digital requiere laboratorios complejos o inversiones que no están al alcance de todos. Puede ser hasta cierto punto pero en la realidad no es tan cierto, ya que depende del tipo de experimento que vayas a realizar.
En los siguientes puntos queremos mostrarte algunas recomendaciones básicas que aplican neuromarketing de una u otra forma y que pueden integrarse fácilmente en el diseño y la comunicación de tu sitio web y que ayudarán a mejorar tanto la conversión como la satisfacción del usuario.
Utiliza el efecto anclaje colocando el precio más alto al principio de la lista
No sabemos si lo habrás experimentado pero, cuando presentamos primero una opción de precio elevado, establecemos de forma natural una referencia en tu mente, como un efecto anclaje. Luego se colocan generalmente productos que tienen un precio menor. Esto se hace porque, al comparar las alternativas que los usuarios ven después con respecto al primer precio de referencia, parecerán mucho más razonables de manera natural, lo que ayuda a facilitar la decisión de compra.
Aplica el sesgo de escasez con contadores de tiempo para generar urgencia de compra
Este truquillo lo habrás visto en innumerables ocasiones y seguro que muchas veces habrás sentido ese impulso irrefrenable de comprar cuando lees mensajes como “sólo quedan 2 unidades” u “oferta válida por 24 horas”.
Esta técnica activa nuestro instinto ante la posible pérdida de una oportunidad y permite a los comerciantes aumentar la rapidez con la que sus clientes reaccionan. Si bien es cierto que, cuando lo sabes, te vuelves un poco más insensible ante estos mensajes, aún así siguen funcionando en promociones que sabemos que son limitadas.
Aprovecha la prueba social mostrando cuántas personas están viendo el producto ahora
La prueba social trata de demostrar que otras personas están llevando tus mismos pasos, o han tomado la decisión ya. Puede ser tan sencilla como mostrar cuántos usuarios están activos o cuántos han comprado recientemente un producto. Eso refuerza la confianza de manera natural y siempre se percibe como algo positivo por parte de los consumidores. Al sentir la prueba social nuestra decisión de compra aumenta positivamente, ya que te da seguridad ver que otras personas ya han elegido ese mismo camino.
Optimiza las imágenes de personas dirigiendo su mirada hacia tu botón de llamada a la acción
Todos los estudios de seguimiento ocular demuestran que como usuarios tendemos a mirar hacia donde miran las personas que aparecen en las fotos. Si logramos que el protagonista de la imagen que encabeza nuestro producto dirija su vista hacia el botón principal, el que tiene la acción que queremos conseguir, haremos que su atención se oriente de forma natural hacia ese mismo punto.
Reduce la fricción de pago minimizando los pasos del checkout para evitar el estrés
Lo habrás experimentado ya: un proceso de pago largo o confuso nos genera fatiga y hace que abandonemos el carrito. Por eso, una de las claves que siempre debemos seguir es simplificar el flujo de compra y eliminar pasos innecesarios. Al reducir esa carga emocional negativa, logramos que la experiencia sea mucho más fluida.
Usa colores que activen emociones específicas según el objetivo de tu sección
El mundo de los colores es digno de estudio aparte. Por supuesto, cada persona puede percibir cosas distintas de ellos, debido a la subjetividad de cada individuo, pero existen unos patrones que funcionan en la mayoría de los casos: el rojo para activar la urgencia, el azul para transmitir confianza al usuario y el verde para transmitir calma o sostenibilidad.
En resumen, elegir la paleta adecuada nos ayuda a reforzar los mensajes que queremos que perciba el usuario. Es un arma sencillísima de usar y muy efectiva.
Implementa el efecto de gratuidad ofreciendo un pequeño incentivo para activar la reciprocidad
Se ha demostrado que el efecto de lo gratis funciona. Es por ello que a los comercios les encanta ofrecer incentivos como el «envío gratis» o un «regalo por tu primera compra».
Al hacerlo, están apelando al principio de reciprocidad: cuando sentimos que una marca nos otorga algo sin coste, solemos experimentar una inclinación natural a corresponder, ya sea comprando o participando en su comunidad.
Ética y límites del neuromarketing en la actualidad
Como dijimos al principio, mediante las técnicas de neuromarketing no se trata de manipular a nadie, sino más bien de observar las reacciones de las personas, tratando de hacer que el mensaje esté acorde aquello que queremos comunicar. También buscamos que el uso de nuestros productos y servicios ofrezca una experiencia sencilla y alineada con la marca, lo que es totalmente lícito.
No obstante, el neuromarketing también ofrece vías para influir en los usuarios usando mecanismos de su subconsciente, algo que plantea dilemas éticos importantes.
El debate sobre la manipulación del comportamiento del consumidor
Al estudiar las reacciones subconscientes entramos en un terreno sensible: la posibilidad de influir en decisiones sin que los propios usuarios tengan un conocimiento pleno de ello.
Es por ello que las empresas deben ser éticas y usar estas técnicas para mejorar la experiencia y ofrecer valor al cliente, nunca para explotar vulnerabilidades psicológicas o engañar a los usuarios.
La importancia de la transparencia y el consentimiento de datos
Otra cosa superimportante es usar los datos biométricos y emocionales con transparencia y consentimiento de las personas que forman parte de nuestros estudios.
Las empresas por tanto deberían explicar con claridad qué información recogen, para qué la usan. Además, es importante cubrir siempre regulaciones de privacidad como el RGPD.
Normativa vigente y buenas prácticas en la investigación neurocientífica
Existen instituciones como la Neuromarketing Science and Business Association, que promueven códigos éticos para garantizar que siempre se respete al consumidor. Si quieres profundizar en este tipo de técnicas sería ideal que te informes y te comprometas en los mismos estándares de privacidad y rigor metodológico que ellos promueven.