Repasamos los escenarios de uso más habituales de DaaS

Los escritorios virtuales son soluciones basadas en la Nube que permiten a los usuarios disponer de recursos IT de su organización sin que sea necesario que estos estén presentes físicamente en el dispositivo que están utilizando.  Al ser entornos cerrados y seguros, sus ventajas son muchas, así como sus aplicaciones.  En este artículo, analizamos los escenarios de uso más habituales que podemos encontrar al llevar DaaS (Desktop as a Service) a la práctica.

Como vimos en nuestro artículo Escritorios virtuales, ¿qué son y por qué apostar por ellos?, en la modalidad DaaS, o Desktop as a Service, el proveedor Cloud es quien se encarga de dar recursos, crear imágenes o realizar las actualizaciones necesarias, por lo que las necesidades de mantenimiento o los costes operativos son reducidos en el lado del cliente. Una solución DaaS elimina la complejidad en la administración del inventario de hardware, de las versiones y parches del sistema operativo, incluso la securización del puesto de trabajo y los accesos remotos, permitiendo a una organización desplegar una oficina remota en cuestión de minutos. Estas serían las principales aplicaciones y escenarios de uso de los escritorios virtuales según la solución DaaS:

Soluciones para usuarios móviles o itinerantes

Entendemos por usuarios móviles o itinerantes aquellos que trabajan fuera de la oficina, en remoto o en localizaciones diferentes —porque viajen con regularidad, por ejemplo—, y también usuarios que son trabajadores temporales. Para estos tipos de trabajador, disponer de dispositivos muy complejos puede ser contraproducente, por muchos motivos.

Por ejemplo, para un trabajador que viaja regularmente, el tamaño y peso del dispositivo que utilice para trabajar es crítico: cuanto más pequeño y contenido, mejor. Además, las cuestiones de seguridad y de protección de datos adquieren mucha importancia en itinerancia, por lo que no es una buena idea equipar a estas personas con dispositivos que almacenen material sensible.

Por eso, una solución en la Nube como DaaS es ideal, ya que permite al usuario acceder, desde cualquier dispositivo —ordenador de mesa, thin client, smartphone, tablet, portátil…— a las aplicaciones corporativas y datos que necesitan, en cualquier momento y lugar. La seguridad es máxima. Tan solo hace falta un navegador y un buen control de acceso para que, tras identificarse, el trabajador acceda a una interfaz en la que puede utilizar las herramientas que necesita de acuerdo con su perfil.

Esta solución permite configurar en minutos un puesto de trabajo virtual, es decir, una sesión remota de máquina virtual. Con un despliegue y eliminación intuitivos y rápidos, y la administración centralizada, el control sobre quién utiliza los recursos es completo.

Proyectos de duración limitada

En ocasiones no es el trabajador el que es eventual, o está en movimiento, sino que necesitamos abordar proyectos de corta duración, o de duración limitada, en los que proporcionamos acceso a herramientas y recursos a los usuarios. En estos casos, una solución DaaS cumple perfectamente, ya que combina la agilidad de despliegue y eliminación de los puestos físicos, con los controles de acceso para ofrece el mismo servicio.

Ejemplos de este tipo de proyectos de duración limitada pueden ser los cursos de formación. En estos casos, se ofrece a los asistentes un entorno de trabajo cerrado y completo, en el que pueden encontrar todo lo necesario para seguir las clases, acceso al material del curso, la posibilidades de realizar exámenes o cualquier otro tipo de necesidad particular.

Pruebas de software y desarrollos

Este es uno de los escenarios más típicos en los que se utilizan escritorios virtuales. Para los desarrolladores, acceder a escritorios virtuales aislados entre sí les permite realizar pruebas en entornos diferentes sin que unas afecten a las otras. Es más, el aislamiento que proporciona el escritorio virtual permite realzar varias pruebas simultáneas, acelerando así tanto el desarrollo como la calidad de estas.

Así, se evita tener que disponer de diferentes entornos de pruebas en máquinas físicas, o mantener varios sistemas operativos instalados. Al ejecutar diferentes entornos desde un mismo terminal, si un cambio en una aplicación provoca un fallo crítico o tiene consecuencias irreparables en una máquina o sistema operativo, solo se verá afectada la virtualización.

Integración rápida de nuevos empleados

Después de una fusión o adquisición (y en menor medida, en la incorporación de nuevo personal o líneas de negocio), los equipos de TI tienen por delante un enorme desafío: integrar redes, sistemas, aplicaciones, procesos y procedimientos en el plazo más corto posible. Normalmente, la presión a la que se ven sometidos estos equipos es enorme, ya que cada minuto que no se sigue produciendo es muy costoso para el negocio.

Es fundamental y necesario que todos los empleados puedan trabajar en la misma plataforma para mantener la productividad, independientemente de su ubicación u organización original. Los escritorios virtuales sirven para ofrecer a todos los trabajadores un entorno unificado. Gracias a su capacidad de provisión y despliegue rápidos, es posible dar a cada empleado un escritorio preparado para trabajar. Esto permite a los equipos de TI unificar rápidamente a toda la fuerza laboral tras este tipo de eventos. Además, se normalizan la seguridad, los controles de acceso y el cumplimiento de todos los requisitos y normativas (entre otras, la de protección de datos).