Lista antidesastres para facilitar la puesta en marcha de un proyecto web

El mundo del desarrollo web no es fácil y hay muchos factores que debemos tener en cuenta. Así que recopilamos algunas acciones y consideraciones que conviene seguir antes de lanzar un proyecto web (trabajar con distintos entornos, programar copias de seguridad, controlar las versiones, etc.)  y repasamos algunas herramientas que nos permitirán minimizar cualquier imprevisto que pueda surgir.

Los desastres ocurren. Como prueba de ello, basta preguntarle a cualquier profesional con experiencia y os dirá que ha pasado en más de una ocasión por situaciones embarazosas, incluso ha perdido semanas de trabajo por uno de esos incidentes. Es cierto que una vez que superamos una situación traumática es más fácil ser precavidos de cara al futuro, pero lo deseable sería conocerlas de antemano y poner los medios adecuados para que no nos ocurra a nosotros. Así que allá van algunas recomendaciones:

  • Copias de seguridad. Las copias de seguridad son vitales en cualquier negocio, eso es de sobra conocido. Pero no vale con confiar en que las copias se están realizando y simplemente esperar que estén ahí cuando se necesitan. De vez en cuando, conviene hacer restauraciones de las copias y comprobar así nuestro sistema. Si no tomas estas medidas, es probable que no seas el primero que, cuando necesita utilizarlas, se da cuenta de que no están o no contienen los datos que deberían.
  • Entornos de desarrollo diferentes de producción. Todos los desarrolladores deberían trabajar en entornos separados, ya sea en local o en un servidor que reproduzca lo más fielmente posible el entorno donde luego van a estar en producción las aplicaciones. Si se está desarrollando para la web, generalmente tendremos instalados los servidores web y lenguajes con los que se va a trabajar, así como los sistemas gestores de bases de datos. Nunca se debe programar “en caliente”, contra el servidor de producción, ya que puede ser fuente de numerosos desastres. Puede parecer obvio, pero muchas personas se saltan esta regla de oro…
    Incluso en este punto es interesante plantearse la posibilidad de contar con un servidor de pre-producción donde analizamos en remoto el sitio o aplicación en funcionamiento, antes de subir cualquier cambio a producción. Esto es posible incluso si trabajas con planes de hosting compartido, ya que las soluciones de web hosting de Arsys tienen un entorno de pruebas o Sandbox.
  • Realizar control de versiones. Como ya hemos comentado, cada programador debería trabajar en local, pero además llevar un control de su código. Esto es vital especialmente en los equipos de desarrollo con varios integrantes, donde generalmente se sincronizan los cambios en el código contra un sistema de control de versiones. Hoy Git es sin duda el más utilizado. La alternativa de usar un sitio como GitHub.com para alojar nuestro código y sincronizarlo entre todos los componentes del equipo, no es la única. También podríamos instalar un software similar a Github en nuestros propios servidores, con herramientas como https://gogs.io/
  • Tests a todos los niveles. Hay que hacer pruebas. Y no nos referimos solo a las desarrollo de pruebas unitarias o el desarrollo guiado por pruebas, que son tendencias importantes en el mundo de la programación. Si programas para la web es ideal probar las aplicaciones en la mayoría de los navegadores, versiones y sistemas operativos. Sin embargo, es casi imposible que una persona los tenga todos instalados. Para ello, existen servicios como el de https://www.browserstack.com 
    Cuando hablamos de tests a veces conviene automatizar ciertos procesos y poder reproducirlos automáticamente, sin tener que repetirlos una y otra vez. Para eso se usan herramientas como Selenium.
    Además, de cara al usuario conviene pasar test UI/UX, para comprobar si tal como se ha diseñado un sitio, o un proceso de compra, se obtienen los resultados deseados cuando una persona real trata de usar la aplicación.
  • Optimización. No nos olvidemos de optimizar la página para un uso fluido. No solo porque redundará en la satisfacción de nuestros usuarios, sino también porque Google lo tiene en cuenta para ponderar los resultados. Tenemos cantidad de herramientas para mejorar la optimización de un sitio, desde sitios informativos como https://browserdiet.com hasta otras más sofisticadas como PageSpeed  de Google, capaz de dar una calificación para el sitio e informar qué cosas deberíamos de mejorar.
  • Revisión SEO.  Ya que hemos creado un site estaremos esperando que lleguen las visitas. Para ello, merece la pena investigar las técnicas SEO. A la altura de cualquier profesional está mantener títulos adecuados, contenidos relevantes y de calidad, evitar enlaces rotos o excesivos, etc. Pero cuidado no entrar en malas prácticas que nos puedan penalizar, pues generalmente las penalizaciones son peores que la falta de acción por desconocimiento.
    En este punto cabe ser especialmente precavidos con archivos como el de robots.txt, que pueden bloquear a los motores como Google al rastrear nuestro sitio. Encontrarás más información sobre este tema en http://www.robotstxt.org.
  • Contenidos legales.  Acabamos con una tarea que a nadie le gusta mucho pensar, pero que no podemos olvidar: hay que ajustarse a la legislación de cada país. Textos legales, políticas de privacidad o cookies son temas que no debemos dejar pasar.
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