Escritorios virtuales: así ahorran costes las empresas

El concepto de “trabajo” hace tiempo que ha cambiado y los empleados de cualquier organización quieren trabajar con múltiples dispositivos, desde cualquier sitio y de forma colaborativa. Y la realidad es que en muchas ocasiones los usuarios están adoptando estas nuevas formas de trabajar. En ocasiones esto se produce independientemente de los departamentos de sistemas de sus respectivas organizaciones, cuando son estos quienes deberían propiciarla de forma planificada.

El DaaS (Desktop as a Service), o servicio de Escritorios Virtuales, ofrece muchas ventajas para las empresas y responde de forma eficaz a la situación anterior, ya que permite a sus usuarios el acceso a sus documentos de trabajo desde cualquier lugar y desde cualquier dispositivo. Los trabajadores pueden acceder a todas y cada una de sus aplicaciones (documentos de texto, presentaciones, tablas de datos, calendario, correo electrónico…) tal y como harían en su propia oficina, con acceso a las mismas herramientas que garantizan su productividad.

Una de las grandes ventajas de estos escritorios virtuales es, además, la reducción del TCO, que abordaremos en este post.

¿Qué es el TCO?

TCO son las siglas de Total Cost of Ownership. En español, Coste Total de Propiedad. Es un índice que sirve para indicar los costes de los productos necesarios para el funcionamiento de la empresa, en relación a sus beneficios. El TCO se usa más habitualmente en productos que tienen que ver con la informática, como los ordenadores, servidores, impresoras y equipos similares.

Al analizar el TCO se deben tener en cuenta diversos factores, no solamente el coste de la compra de los equipos, también el precio de las licencias de software necesario, la instalación de los equipos, los dispositivos para comunicaciones, el coste de los administradores de sistemas, así como los riesgos que se pueden correr por accidentes como la pérdida de datos, subidas de tensión, etc.

La seguridad informática también entra dentro de los parámetros a medir por el TCO y la necesidad de actuaciones en caso que ocurra algún problema debido a cualquier tipo de problema informático, como una infección por virus o troyanos. Por supuesto, existe siempre una necesidad de realizar copias de seguridad, que también debe añadirse en el cálculo. Puedes encontrar otro post para conocer más sobre las ventajas de seguridad de los escritorios virtuales.

¿Qué es un escritorio virtual?

Los escritorios virtuales de Arsys permiten el acceso a equipos informáticos situados en red por medio de cualquier dispositivo conectado a Internet. El usuario no opera directamente con el equipo real, sino que se conecta a él por medio de un software y en remoto, e independientemente del tipo de dispositivo que use y su capacidad de procesamiento. Podría ser un ordenador de sobremesa o un portátil, pero también una tablet con un sistema operativo móvil como Android, porque realmente la capacidad de cómputo está en servicio del escritorio virtual.

Existen dos modalidades de escritorio virtual:

  • Profesional: El escritorio se crea cada vez que el usuario se conecta, con todas las aplicaciones perfectamente configuradas según las necesidades de la empresa definidas en una plantilla corporativa. Sin embargo, este escritorio es volátil, ya que se borra cuando el usuario se desconecta.
  • Enterprise: Esta modalidad ofrece un uso más parecido al de un PC común, ya que el escritorio no se borra ni se vuelve a crear en cada conexión, sino que permanece siempre igual a como se dejó en el último uso.

Ambas modalidades tienen ventajas e inconvenientes. Si se requiere una personalización de la configuración más detallada es interesante contar con el servicio Enterprise, pero el servicio Profesional nos asegura que el sistema comience completamente limpio en cada ejecución. Obviamente, se ofrecen también opciones de almacenamiento persistente, con las que guardar cualquier archivo, de manera que no se pierda en cada arranque desde cero del Escritorio Virtual en la modalidad Profesional.

¿Cómo ayudan los escritorios virtuales a reducir el TCO?

Podemos entender los escritorios virtuales como un alquiler, igual que el renting de un vehículo, pero sin compromiso de permanencia. La empresa que contrata el servicio de Escritorio Virtual no necesita invertir en compra de equipos informáticos y, por tanto, tampoco en las licencias de sus sistemas operativos ni de ninguno de los programas instalados.

Sabemos que los equipos informáticos tienen un tiempo de vida limitado, algo que no ocurre con los escritorios virtuales, que pueden funcionar siempre como el primer día. Por tanto, no hay riesgos de averías ni existe necesidad de asistencia técnica. Además los posibles problemas de seguridad se reducen al máximo, ya que no se tiene acceso físico a los equipos y las aplicaciones instaladas son definidas por la empresa en la configuración del servicio.

Pero además, el Escritorio Virtual tiene la ventaja de funcionar durante periodos de tiempo tan limitados como sea necesario. Si un ordenador se requiere usar solamente por unos días o semanas no es ningún problema, dado que se paga por el uso y no hay que realizar ninguna inversión para adquirir los equipos. Son ideales para el trabajo en proyectos de duración limitada, para realizar pruebas de software en distintos escritorios y configuraciones, etc.