La estrecha relación entre DevOps y Cloud

DevOps es un término que hace referencia a la unión entre el desarrollo (Dev) y las operaciones (Ops). Es decir, cómo los equipos de desarrollo y los encargados de la gestión de las operaciones se comunican más eficientemente para desplegar aplicaciones en producción.

Todo esto está muy relacionado con las metodologías ágiles para el desarrollo de software y,  gracias a soluciones IaaS como Cloudbuilder Next de Arsys, la flexibilidad del Cloud Computing se ha configurado como un elemento clave para que los departamentos técnicos afronten con éxito su transición a DevOps.

Concretando todavía más, DevOps trata de acercar el trabajo de los desarrolladores de software con el del resto de profesionales dedicados a las IT (Sistemas, Redes, Seguridad, Ingeniería…) para ayudar a producir y desplegar versiones de programas más rápidamente, con menos errores y una mayor adaptabilidad para los clientes finales.

DevOps es una disciplina muy focalizada en empresas que liberan versiones de su software muy habitualmente y pretende que el ciclo sea más ágil y de lugar a menos errores. Uno de sus pilares se basa en estandarizar entornos de desarrollo para los programadores que son capaces de reflejar con mayor fidelidad los entornos de los servidores donde se van a poner en producción, algo que solo se puede conseguir de una manera sencilla con tecnologías en la Nube.

En el mundo de los DevOps, entran en juego varios tipos de herramientas y algunas de ellas están muy ligadas a la virtualización y a la Nube, ya que es la manera más fácil de equiparar los entornos de ejecución de las aplicaciones en etapas de desarrollo y producción. A la vez, se procura que las tareas de generación de los entornos y la gestión de los mismos sean automatizadas en su mayor medida, lo que facilita la integración de personal en el equipo de desarrollo y el mantenimiento de los servidores, evitando muchos problemas habituales en la configuración de los entornos y pérdidas de tiempo para solucionarlos.

DevOps y Cloud, una pareja casi inseparable

Inicialmente, las empresa han percibido el Cloud Computing como una manera óptima de ajustar sus presupuestos. En lugar de invertir una gran cantidad en infraestructura se ha pasado a invertir una pequeña cantidad en proveerse de servicios que permiten llevar a cabo sus operaciones, mediante lo que se conoce como IaaS (Infrastructure as a Service). En el Cloud, no hay inversiones iniciales, ni compromisos contractuales a largo plazo; es 100% pago por uso. Poco a poco, sin embargo, las empresas están siendo más conscientes de que este ahorro no se debe simplemente al factor económico, sino también es representativa la rapidez y facilidad que nos ofrece la Nube a la hora de aprovisionar y mantener la infraestructura para las operaciones. Esto se traduce más que en reducción de costes, en un aumento de la competitividad.

Cloud Computing permite agilidad y comodidad en gestionar la infraestructura, pero también permite adaptabilidad a las organizaciones. Todos esos conceptos están estrechamente relacionados con el mundo de los DevOps.

Mientras que, gracias a la Nube y a la virtualización, los desarrolladores son capaces de obtener rápidamente todo los recursos IT que necesitan para su trabajo, los gestores de operaciones son capaces de obtener una respuesta más rápida y más fiable a las necesidades de las aplicaciones. Al gestionar la infraestructura como un servicio, ambos mundos son capaces de encontrar el equilibrio que entre rendimiento, adaptabilidad y eficiencia, al obtener mejores resultados con menor inversión de tiempo y dinero.

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