Cómo resolver la conectividad IoT masiva

­­­­­­­­­­­­­­El Internet de las Cosas está cada vez más cerca de su definitiva eclosión a nivel global. La revolución de los dispositivos conectados con cada vez más inteligencia en su interior está aquí y la demanda de conectividad va a ser muy exigente.

Hoy, la primera fuente de dispositivos conectados es la industria. Hablamos de IIoT, la Internet de las Cosas Industrial, y el número de conexiones que maneja la sitúa en esa primera posición dentro del mercado de IoT.

Nuevos servicios y nuevas tecnologías se irán sumando, poco a poco, al mercado del Internet de las Cosas, como las tecnologías Car2x (o, en general, cualquier sistema que permita la comunicación entre dispositivos de orígenes heterogéneos), incluyendo el coche autónomo; o los sistemas conectados domésticos (más allá de la domótica, hablamos de la Smart Home).

Las predicciones acerca del número de dispositivos conectados a nivel global siempre son difíciles de hacer (y de creer). Siempre dependen de qué dispositivos se toman en cuenta, si se incluye la IoT industrial, o no… Por ejemplo, la web Statista indica que en este 2020 tendremos ya más de 30.000 millones de dispositivos conectados, mientras que si nos vamos a 2025 se superarán los 75.000 millones. La realidad es que, más allá de los números exactos, la cantidad de dispositivos conectados será realmente gigantesca. Y cada uno necesitará una conexión y es necesario asegurar la seguridad de los entornos IoT. Es así de sencillo.

Comenzamos el artículo hablando del Internet de las Cosas industrial como primer motor del mercado, pero eso es porque en el terreno doméstico todavía estamos en la prehistoria. Sí, muchos hogares ya están conectados, pero son una minoría si lo vemos de manera global. Si llega a despegar la Smart Home de forma generalizada, veremos cómo el mercado se inunda de dispositivos de uso doméstico que sobrecargarán las redes en los hogares con información que, en mayor o menor medida, saldrá hacia la Nube.

Además, el IIoT no se refiere tan solo a los dispositivos conectados en factorías o suelo industrial como tal, sino que puede extenderse a la agricultura. De hecho, es el componente clave para la creación de agricultura inteligente y agricultura de precisión, necesaria para un futuro sostenible. Otros dominios de IoT que podrían concurrir efectivamente a un mercado masivo son la construcción inteligente, la atención médica y la monitorización ambiental.

SDN, o Redes Definidas por Software, la solución a la conectividad masiva

Las Redes Definidas por Software (SDN) son una manera de abordar la creación de redes en las cuales el control del tráfico reside en un software controlador, y no en el hardware (un switch o un router).

El interés de este tipo de redes se entiende al comprender cómo funciona un conmutador convencional. Cuando el tráfico entra en este conmutador, cada paquete es dirigido según unas reglas determinadas y todos los paquetes se tratan de la misma manera.

Salvo que estemos hablando de conmutadores muy sofisticados que sean capaces de reconocer diferentes tipos de paquetes y tratarlos, a su vez, de manera particular, las redes así configuradas son poco flexibles y permiten poca diferenciación en el tráfico.

Si pasamos al lado software, al de las SDN, el administrador de la red puede «dar forma» al tráfico definiendo reglas específicas para cada flujo de datos individual (es decir, para cada flujo proveniente de una fuente individual como, por ejemplo, un dispositivo IoT determinado). Así, es posible cambiar cualquier regla de los conmutadores de red cuando sea preciso con un nivel de control muy elevado.

De esta manera se permite al administrador de red manejar cargas de tráfico de manera flexible y más eficiente, y tener más control sobre el flujo del tráfico de red.

Cuatro grandes razones que harán que las SDN marquen la diferencia en un entorno IoT:

  1. Las SDN facilitan la abstracción de los dispositivos de red que proporcionan conectividad física. Es decir, es posible adaptar el comportamiento de las redes para admitir nuevos servicios o clientes individuales. Al desacoplar el hardware del software, se evitan las restricciones de las plataformas cerradas y propietarias.
  2. La inteligencia y el control están centralizadas. De esta manera, la gestión del ancho de banda, el backup, la seguridad y las políticas pueden ser muy inteligentes y estar muy optimizadas, y la organización puede tener una visión holística de su red.
  3. Los servicios y aplicaciones que se ejecutan con SDN se abstraen de las tecnologías y el hardware subyacentes, interactuando con la red a través de APIs en lugar de a través de interfaces hardware.
  4. Las arquitecturas SDN permiten la interoperabilidad de múltiples proveedores. Además, los servicios y aplicaciones de red inteligentes pueden ejecutarse dentro de un entorno de software común.

Gracias a este enfoque, será posible gestionar la multiplicidad de conexiones de red necesarias en entornos IoT, sin importar si es doméstico o industrial, tratando cada flujo de datos de la manera más eficiente.