Los mejores editores para trabajar desde el terminal de comandos

El terminal de línea de comandos es una de las principales herramientas del día a día de desarrolladores y administradores de sistemas, y  la edición de texto una de las tareas más habituales que desempeñamos vía consola, ya sea para trabajar con archivos de configuración o también para programar. Por ello, los editores de código son una de nuestras herramientas de cabecera a la hora de trabajar con el terminal. Como existen editores para todos los gustos, vamos a repasar aquí algunos de los más habituales.

Editores por terminal en Linux y Mac

El sistema operativo más comúnmente utilizado desde el terminal es Linux, presente en la mayoría de los servidores de Internet. Para su administración usualmente nos conectamos por línea de comandos. Los programas que vamos a mencionar se encuentran disponibles en la muchos casos de manera predeterminada. En cualquier caso, su licencia GNU hace que se puedan instalar muy fácilmente vía repositorios de software de cada sistema.

  • Vim. Es el más potente de los editores por línea de comandos. Tanto es así, que muchos desarrolladores usan únicamente Vim en su día a día, obteniendo básicamente el mismo nivel de utilidades que muchos editores de interfaz gráfica. Entre sus capacidades más avanzadas nos ofrece coloreado de sintaxis para múltiples lenguajes y tipos de archivo de configuración, capacidad para dividir la pantalla en varios paneles, para editar varios archivos a la vez o acceder a utilidades como el explorador de archivos, undo/redo de manera ilimitada, etc.
    El problema de Vim para muchos profesionales que comienzan a usarlo es gestionar sus modos de trabajo y los comandos para realizar las acciones. De todos modos, aunque pueda resultar un poco farragoso inicialmente, con un poco de práctica seremos capaces de obtener prestaciones suficientes como para merezca la pena el esfuerzo de adaptación.
  • Vi. Es el editor precursor de Vim. Aunque es una alternativa más clásica raramente se usa, pues Vim te ofrece un conjunto de utilidades adicionales que suelen ser de agradecer. En cuanto a dificultad ambos editores son igual de complejos, porque comparten los mismos mecanismos de trabajo.
  • Nano. Este es el editor de preferencia de todos aquellos que no se han conseguido adaptar a Vim, o aquellos que, conociendo Vim, prefieren editar el código sin tantas complicaciones. También dispone de coloreado de sintaxis y otras ayudas clave para la programación. Nano permite editar el archivo según se abre el fichero, sin tener que lanzar comandos como en Vim, y ofrece una barra de ayuda siempre visible que nos informa de los comandos más habituales dentro del programa, como salvar el fichero, cerrarlo, etc. Por este motivo, no es necesaria ninguna adaptación especial a Nano y, aunque lo usemos muy de vez en cuando, raramente necesitaremos indagar mucho para conseguir realizar las acciones del día a día.
  • Emacs. Dispone de versiones para trabajo con el terminal y versiones basadas en interfaz gráfica. Dentro de los editores de código para terminal se le considera uno de los más avanzados, por su cantidad de herramientas y posibilidades de personalización. Permite mucho más que editar código: ejecutar comandos complejos, editar varios archivos a la vez en múltiples paneles, coloreado de sintaxis, indentación automática, etc. Aunque tiene características similares a Vim, lo cierto es que no está tan extendido. Tampoco consigue ser tan sencillo como Nano, por lo que finalmente otras opciones acaban siendo más relevantes.

Mac OS X, comparte la misma raíz que Linux, por lo que los editores que tenemos disponibles generalmente son los mismos. Además, los más comunes están generalmente instalados de manera predeterminada en OS X.

Editores de línea de comandos para Windows

Aunque existen editores de línea de comandos capaces de funcionar sobre Windows, como por ejemplo Micro. En este sistema siempre está disponible la interfaz gráfica, incluso para su administración remota, por lo que no son tan necesarios los editores de código para el terminal.

Realmente en  Windows lo más rápido si deseamos editar un archivo es ejecutar el comando notepad, que abre el popular editor de textos, seguido del archivo que se desea editar. Eso nos abrirá una ventana con el programa Bloc de Notas y el archivo deseado listo para editar. No es un programa de línea de comandos, pero nos puede servir igualmente.

De todos modos, si trabajamos en Windows, los más habitual es conectarse por SSH con sistemas Linux, por lo que acabaremos usando los editores comentados más arriba.