De las transacciones electrónicas a la revolución de los medios de pago online (II de II)

pago-onlineEn la primera parte de nuestra retrospectiva sobre la evolución de los medios de pago online, analizamos las novedades que tuvieron lugar a lo largo del siglo XX.

En este segundo y final post, profundizaremos en los cambios que se han producido en este milenio, el de la democratización del comercio electrónico,  que aumenta las posibilidades de manera exponencial. Teniendo en cuenta este gran abanico de métodos de pago, vamos a tratar de dar algunas claves para que cada comercio electrónico pueda seleccionar el que mejor se adapta a sus necesidades.

Gracias al gran desarrollo comercio electrónico comienzan a proliferar medios de pago que tratan de seguir la estela de PayPal, como moneybookers (ahora Skrill), Braintree (ahora parte de PayPal) o Stripe, entre otros muchos.

Las grandes compañías online se dan cuenta de la importancia de gestionar los pagos online y comienzan a desarrollar sus propios sistemas. De este modo, Google, desarrolla Google Wallet (antes checkout) y Amazon su sistema Amazon Payments. De esta manera, tratan de que los pagos que se realizan en sus comercios electrónicos no los gestionen terceros y, al mismo tiempo, se ofrecen como una alternativa a los métodos de pago existentes.

En cuanto al nivel de funcionalidad, los principales cambios que se dan en estos medios de pago es que también permiten pagos con las tarjetas bancarias más comunes. Además, comienzan a ofrecer la posibilidad de gestionar pagos recurrentes, lo que es ideal para servicios continuados en el tiempo.

La última tendencia en este tipo de sistemas de pago es ofrecer sistemas de TPV físico, similares a los que ofrecen las entidades bancarias, pero con la ventaja de que se pueden conectar a través de un móvil o tableta a internet. De este modo, se pueden gestionar los pagos de una tienda física y de una online con el mismo sistema de gestión.

Al mismo tiempo, las entidades bancarias se dan cuenta de que deben aportar un valor diferencial  y para ello ofrecen la opción de doble validación, como por ejemplo 3-D Secure. Se trata de una tarjeta de coordenadas o código de confirmación enviado al teléfono del propietario de la tarjeta.

El último avance realizado por las entidades bancarias es incluir en sus pasarelas virtuales la posibilidad de realizar pagos con iupay, un sistema que almacena los datos de nuestras tarjetas bancarias y permite el pago mediante validación de usuario y contraseña. Con este nuevo sistema, ya no hay que incluir un número de tarjeta, tal y como hay que hacer con métodos tipo PayPal.

Al margen de estos sistemas de pago, hay que destacar la llegada al mercado, en el año 2009, de Bitcoin y las denominadas criptodivisas. Estas nuevas monedas se diferencian de los anteriores métodos de pago en que su uso es completamente confidencial y que, a diferencia del eCash/DigiCash ideado por David Chaum, no existe un sistema central que regule la moneda, si no que se trata de una gestión compartida por los usuarios de la moneda a través de una red P2P. El principal inconveniente de este tipo de pagos, a pesar de que lo lógico es que el sistema evolucione, es la complejidad de uso que tiene para el usuario, ya que requiere ciertos conocimientos informáticos o utilizar un intermediario que gestione la divisa.

¿Qué formas de pago incluyo en mi página web?

Tras este repaso histórico por las diferentes formas de pago online y ver su rápida evolución, vamos a tratar de ayudar a seleccionar la más adecuada para nuestro comercio electrónico.

Actualmente, las entidades bancarias que ofrecían TPV físicos y virtuales están admitiendo ya la gestión de los pagos  mediante usuario y contraseña, de manera muy similar a lo que antes caracterizaba a las formas de pago online, como Paypal. Así que tendremos que fijarnos en otro tipo de detalles para seleccionar la forma de pago más indicada para nuestro comercio online.

Seguramente, el primer aspecto que debemos tener en cuenta es la popularidad de las formas de pago en los países a los que dirigimos nuestra oferta en Internet. Es decir, las opciones con las que nuestros clientes y potenciales clientes estén más cómodos En España, por ejemplo, dos de cada tres compradores online prefieren utilizar su tarjeta de crédito o débito (64,7%) y le siguen a mucha distancia PayPal o las tradicionales opciones de contra reembolso y transferencia, según el ONTSI. En otros países, sin embargo, las opciones son más variadas: en Francia, el cheque tiene mucha tradición y el giro postal se utiliza mucho en Italia, como  nos recuerda el últmo informe del comparador idealo.es.

Respecto al resto de opciones  de pago, tendremos que tener en cuenta si para nosotros es más relevante las condiciones que nos da el servicio para la venta en nuestra tienda física (TPV físico), si queremos más versatilidad para opciones online (TPV virtual) o si vamos a ofrecer servicios de pago recurrente. En todos los casos será fundamental tener en cuenta las comisiones que las diferentes entidades van a acarrearnos sobre los pagos que hagamos a través de ellas.

Pero posiblemente el punto más importante a la hora de seleccionar el método de pago es conocer si nuestro comercio electrónico será capaz de soportarlo. Por ejemplo, en el caso de las Tiendas Online de arsys, podemos usar PayPal como forma de pago y los TPV virtuales de entidades bancarias en los productos de la Tienda Avanzada, así como otras formas de pago muy utilizadas, como Moneybookers (Skrill) o Worldpay.

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